4 de julio 2016 - 00:29

Adiós a Cimino, el cineasta de la crueldad

• EN EL HOLLYWOOD DE LOS 70 Y 80, PASÓ DE SER "REY DEL MUNDO" A PARIA DE LA INDUSTRIA EN APENAS 2 AÑOS
Olvidado desde hace años, pese a haber sido considerado el director más poderoso de Hollywood tras “El francotirador”, a los 77 años fue encontrado muerto en su casa, sin que aún se conozcan las causas.

ANTES Y DESPUÉS. A a la izquierda, Michael Cimino en 1978, año de “El francotirador”. A la derecha, su reaparición pública después de casi 20 años de ostracismo tras el monumental fracaso de “La puerta del cielo”. El controvertido cineasta se mostró con una impresionante mutación de su físico, aunque le negó en 2000 a la revista The Vanity Fair que se hubiera practicado una operación de cambio de sexo, como sostenía la prensa entonces.
ANTES Y DESPUÉS. A a la izquierda, Michael Cimino en 1978, año de “El francotirador”. A la derecha, su reaparición pública después de casi 20 años de ostracismo tras el monumental fracaso de “La puerta del cielo”. El controvertido cineasta se mostró con una impresionante mutación de su físico, aunque le negó en 2000 a la revista The Vanity Fair que se hubiera practicado una operación de cambio de sexo, como sostenía la prensa entonces.
Con sólo ocho películas como director en cuatro décadas, Michael Cimino puede ser considerado uno de los directores esenciales del Hollywood de los 70. Escenas como la de Christopher Walken jugando a la ruleta rusa en la ganadora del Oscar "El francotirador" describen perfectamente a este audaz cineasta de la crueldad, que basó su obra en la estética de la violencia y la exploración del lado oscuro del american dream. Y que también se convirtió en un símbolo de los excesos y ambiciones de los directores de su época, capaz de hacer gastar a los productores cientos de miles de dólares sólo en las flores de una escena de "La puerta del cielo", la película que además de llevar a la quiebra a un estudio, United Artists, casi liquidó para siempre su carrera.

Michael "the Ayatollah" Cimino fue encontrado muerto el sábado en su casa de Los Angeles, y aún no se confirmaron las causas. Tenía 77 años y había nacido en Nueva York el 3 de febrero de 1939. Primero estudió bellas artes, pero pronto se volcó a la escritura y empezó a ofrecer guiones a productores de Hollywood. Ya sus primeros créditos fueron escribiendo dos películas notables, "Silent Running" ("Naves misteriosas", 1970, opera prima de Douglas Trumbul), seguida de la primera y mejor secuela de la saga de "Harry el Sucio" con Clint Eastwood, "Magnum 44", de James Fargo, pensada para dar vuelta las acusaciones de fascismo del personaje, ya que en esta ocasión Harry Callahan combate a un escuadrón de la muerte formado por policías.

En 1974, durante el auge de los apellidos ítaloamericanos en el cine estadounidense, con Coppola y Scorsese a la cabeza, Michael Cimino logró sentarse en la silla del director. Su opera prima es probablemente uno de los grandes debuts de la historia del cine, y una de sus mejores películas. Quizá la gran cualidad de "Thunderbolt and Lightfoot" ("Especialistas en el crimen") es su capacidad para pasar de la comedia costumbrista al cine negro y la superacción sin dejar de ofrecer una visión critica de los valores del establishment, logrando una formidable química entre sus protagonistas, Clint Eastwood y Jeff Bridges.

Pero su despegue empieza -y casi también termina- con "The Deer Hunter" ("El francotirador", 1978), la extensa saga de las desventuras de un grupo de amigos de clase trabajadora y origen inmigrante en la guerra de Vietnam. El film duraba más de tres horas y ofrecía, antes que escenas típicas del cine belico, crudísimas descripciones de las torturas de los soldados estadounidense a manos del Vietcong, y la locura que éstas provocaban en el personaje de Christopher Walken, que terminaba enloquecido jugando a la ruleta rusa en antros del sudeste asiático de posguerra.

El film ganó cinco estatuillas de la Academia, incluyendo dos para Cimino como director y productor, ya que fue la mejor película de ese año (Cimino tambien tuvo una nominación como guionista). Ademas de la de Walken, merecedor de un Oscar al actor secundario, las interpretaciones de Robert De Niro, John Cazale, John Savage y Meryl Streep eran extraordinarias.

Cimino, que como su apodo de "ayatollah" indica, tenía un carácter fuerte, y empezó a exhibir algunas actitudes curiosas cuando empezó a explotar el fenómeno "Deer Hunter". Por ejemplo mintiendo con la edad, y armando elaboradas falsedades en las entrevistas que enloquecían al departamento de prensa de la Metro, que debía cubrirlas.

Una de estas historias aseguraba que el director habia trabajado de cerca con un grupo de terapia psicológica para la contención de "boinas verdes" con traumas de guerra, y que de allí habia sacado, de primera mano, las historias supuestamente reales de su película.

Si en 1978 Cimino era tal vez el director más importante del mundo, apenas tres años después su carrera prácticamente había quedado en la nada. La culpa la tuvo un proyecto quizá demasiado ambicioso, pero en muchos aspectos superior a "El francotirador". El film era un extraño y ambicioso western revisionista con implicancias anticapitalistas, "Heaven's Gate" ("La puerta del cielo", 1980), sobre la llamada "Guerra del condado de Johnson", en Wyoming, hacia 1890, donde los grandes terratenientes asesinaban a los inmigrantes europeos. Con un elenco formidable encabezdo por Kris Kristoferson junto a Walken, Joseph Cotten, Jeff Bridges e Isabelle Huppert, la película duraba casi cuatro horas en su montaje original (inclusive había una versión extra large) pero fue cercenada para su estreno y se convirtió en uno de los mas lamentables fracasos comerciales de todos los tiempos, llegando a ser factor de peso en la quiebra de United Artists.

Este fue el gran trauma en la carrera de Cimino, que de paso fue acusado por el establishment hollywoodense como culpable de todos los males que le acaecían a la industria. Con los años el director aseguró que ya estaba rendido a la idea de que iban a decir y publicar las peores cosas sobre él: "Me han dicho sexista, homofóbico, fascista, misógino, manipulador, estafador y hasta llegaron a publicar un artículo que aseguraba que yo era un adicto que no filmaba si no me asguraban un presupuesto de 50 mil dólares sólo para cocaína", declaró.

Todos los proyectos que Cimino quería filmar, y hubiera podidio de ser un éxito "Heavn's Gate", quedaron en la nada, incluyendo una biopic sobre Dostoievsky y unas compleja saga del pueblo sioux desde sus orígenes hasta el siglo XX. Como él mismo dijo, a partir de ese momento no pudo filmar lo que quería, sino "lo más interesante de lo que me ponían a mano". Una de estas peliculas es un excelente policial con Mickey Rourke y guión de Oliver Stone, "Year of the dragon" ("Manhattan Sur", 1985). Tambien hubo otras más flojas como la vida de Salvatore Giuliano, "The SIcilian" ("El siciliano") sobre la novela de Mario Puzo con un imposible Christopher Lambert en el papel del título.

Durante décadas casi no dirigió nada, salvo algún corto para algún festival europeo. En cambio se dedicó a la literatura, publicando ds novelas en Francia, donde lo nombraron "Chevalier" de las artes. Hasta el último minuto defendió siempre "Heaven's Gate": "la responsabilidad es totalmente mia, y el resto está a la vista. Creo que si hay que hacer algo, hay que hacerlo bien, sino qué sentido tendría".

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