31 de octubre 2012 - 00:00

Advierten sobre el pago fuera de N. York

Mariano Rajoy, Guillermo Nielsen
Mariano Rajoy, Guillermo Nielsen
La posibilidad de efectuar un pago a través de otra jurisdicción a los bonistas neoyorquinos para eludir a los fondos buitre tiene serias complicaciones. En los últimos días circularon distintas versiones sobre la alternativa de depositar los pagos en la Argentina o hacerlo a través de una transferencia el Banco Internacional de Ajustes de Basilea. Incluso se habló de depositar los fondos directamente en paraísos fiscales.

El fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York advierte que la Argentina tiene que ser autorizada para introducir un cambio en el sistema de pago de los títulos que hoy no están en default. En otras palabras, la Argentina deberá seguir pagando a los inversores norteamericanos depositando en el Bank of New York. Pagar en otra plaza sería equivalente a un default, al menos en el caso de los títulos emitidos bajo legislación norteamericana.

La Cámara de Apelaciones le ordenó ahora a Griesa que disponga de qué manera debe efectivizarse la sentencia que favorece a los fondos buitre. En otras palabras, le pide al juez que disponga de qué manera la Argentina debe cumplir con los «hold-outs» para que cobren igual que el resto de los bonistas, tal como disponen las cláusulas «pari passu». Esta resolución demoraría varios meses y lo más probable es que la decisión no se conozca hasta el año próximo. No se trata de un dato menor, ya que en diciembre deben pagarse en Nueva York tanto los intereses del Global 2017 como los cupones PBI.

El exsecretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, señaló que «las sentencias tanto de primera como de segunda instancia son muy agresivas contra la Argentina. Pero al mismo tiempo plantean un escenario inédito, ya que los recursos que se giran al Bank of New York no son ni de la entidad ni del país, sino de los bonistas. Por lo tanto, no es para nada sencillo hacer cumplir la sentencia».

Complicaciones

Si bien desde el Ministerio de Economía dejaron entrever que recurrirían a la Corte Suprema norteamericana como última instancia de apelación, nada indica que el máximo tribunal termine tomando el caso. Lo que está sucediendo con la Argentina también podría terminar complicando las reestructuraciones de deuda que están sucediendo en Europa, por ejemplo en el caso griego, y también si Rajoy lleva adelante en España algún proceso parecido. Esto se debe a que en esas reestructuraciones también quedan bonistas sin ingresar que podrían repetir estos planteos.

Con la Justicia norteamericana reclamando el pago a los bonistas que quedaron fuera de la operación, se produce un fenómeno particular, ya que los bonos emitidos con jurisdicción argentina lucen más confiables que los que tienen legislación norteamericana. No es casualidad que el Global 2017, que surgió del canje de deuda de 2010, haya sido el más perjudicado en las últimas jornadas. De todas formas, la reanudación de la operatoria en Wall Street permitirá tener una idea más clara de dónde quedaron parados los títulos argentinos luego de las últimas noticias negativas. Ayer se sumó a este verdadero dominó de novedades la decisión de Standard and Poors de rebajarle la calificación al país.

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