Desde el INTA explican que hay que cuidar las prácticas agrícolas y relativizan estadísticas.
Hojas verdes. Respetar el tiempo recomendado entre la fumigación y la cosecha cumple un rol fundamental para evitar problemas.
Semanas atrás técnicos del INTA y del SENASA junto con autoridades del Mercado Central de Buenos Aires realizaron una jornada de capacitación para los productores hortícolas de la provincia que tuvo como objetivo concientizar sobre la aplicación de agroquímicos.
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De esta reunión salieron datos alarmantes como que de los estudios realizados por el laboratorio del Mercado Central en las verduras recibidas, gran parte contenía restos de agroquímicos.
"En 2015, la lechuga encabezó la lista de cultivos con mayores problemas, con el 47% de las muestras excedidas, seguidas por el apio 21%, la espinaca 15%, el pimiento 7% y la acelga 6%. Los principios activos encontrados fueron Clorpirifos, Profenofos, Metamidofos, Dimetoato, Carbofuran, entre otros", detallaron.
Muchas señales de alarma se encendieron, pero Carlos Pineda, del INTA y uno de los responsables de esta jornada, aclaró a Ámbito Financiero: "Hubo un malentendido respecto de estas estadísticas. En primer lugar, en el Mercado Central se realizan estudios, pero no a todas las verduras y frutas que reciben, sólo a algunos lotes. Esto es útil para conocer algunos datos aislados, pero de ninguna manera la gente tiene que entrar en pánico y creer que toda la verdura que consume está contaminada con agroquímicos".
De esta manera, Pineda detalla que una de sus funciones es "la constante capacitación de los horticultores para que respeten los tiempos de carencia (lapso ideal entre que se aplican los agroquímicos y se cosecha) junto con el fomento de otras prácticas agrícolas orientadas a un menor uso de agroquímicos".
Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) son la respuesta a muchas de estas cuestiones, es decir, con la implementación de un conjunto de reglas sanitarias y agronómicas los alimentos pueden llegar a las mesas asegurando su inocuidad; "falta quizás una mayor certificación y trazabilidad en la cadena, por lo que todas las acciones que emprenda el Estado junto con las cámaras que agrupan a los productores son de vital importancia", explica el técnico del INTA.
A su vez, Pineda detalla que en los últimos años una marcada baja en la rentabilidad de los productores hizo que se descuidaran algunas cuestiones y no se invirtiera tanto en la aplicación de fitosanitarios Banda Verde (los menos tóxicos) y por eso "los consumidores tienen que dejar claro qué es lo quieren y de ahí en más ejercer presión para que se cumplan todas las normas productivas".
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