10 de agosto 2015 - 00:00

Aeropuerto e islas, en la mira alemana

Atenas - El fin de semana fue positivo en las largas y complejas negociaciones entre Grecia y sus acreedores, y tras un largo tira y afloja, el país debería recibir las ayudas antes del próximo 20, cuando muy probablemente reembolsará a su vez 3.200 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE). Pero lo que le espera a Atenas no es sin embargo un camino fácil.

Alemania sigue siendo escéptica sobre el plan de reformas heleno, mientras que Finlandia -otro de los países "halcones" de la UE- confirmó ayer que no tiene intención de participar a un tercer paquete de salvataje del país heleno. La posición finlandesa representa en realidad un veto tan sólo formal, dirigido al electorado interno (muy severo con Atenas): el "no" de Helsinski es en otras palabras fácilmente superable a través de un procedimiento de emergencia que permitiría de todos modos dar la luz verde a las ayudas europeas, evitando así ese escollo. De una u otra manera, la primera parte de las ayudas a Grecia deberían llegar a Atenas en los tiempos previstos: se trata de 20.000 millones de euros destinados a la capitalización de los bancos helenos que -precisó la revista alemana Spiegel- navegan en aguas peligrosas, o sea cerca de la quiebra.

Habrá que ver por otra parte cuáles serán las áreas clave de las reformas que el país deberá aprobar en estos días. Se habla de un recorte en los gastos tanto para el sector de la defensa como para los subsidios destinados a la agricultura. No se descarta sin embargo medidas en el campo de la privatización de las empresas. Éste es precisamente el punto sobre el que Alemania quisiera tener más precisiones por parte de Atenas. La sociedad que administra el aeropuerto de Fráncfort volvió ayer a destacar su interés para obtener la concesión por 40 años de 14 de los mayores aeropuertos de Grecia, sobre todo los de las islas más famosas y frecuentadas por los europeos, como los de Rodi, Santorini, Mykonos, Creta y Skiatos.

La oferta que la sociedad aeroportuaria alemana (Fraport) había manifestado meses atrás ya había sido definida como "privilegiada" por el Gobierno griego que estaba en el poder antes que el de Tsipras. El de este tipo de operaciones es sin embargo un tema muy complejo para el premier griego: gran parte del electorado, además de expertos, consideran que privatizar las empresas no es el camino adecuado para volver a poner el país en el carril de la salida de la crisis y el regreso al crecimiento.

Aunque de a pequeños pasos "las negociaciones avanzan", precisaron fuentes diplomáticas europeas, según las cuales los países de la UE recibieron de manera positiva la disponibilidad de Grecia para votar esta misma semana diferentes reformas. "Llegar a un acuerdo en los próximos días, preferiblemente antes del 20 de agosto, es una meta ambiciosa, pero al mismo tiempo alcanzable", resaltaron las fuentes. Esto permitiría a su vez que el eurogrupo examine el 'dossier Grecia' antes del final de la semana próxima, para luego pedir la luz verde a los parlamentos de los diferentes países europeos antes del 20 de agosto.

Agencia ANSA

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