Culminando el comentario sobre la rueda del lunes, dejamos abierta la posibilidad del siguiente desarrollo: todo dependiente de una oferta que se mantuviera disciplinada en cuanto a la «compostura del vendedor»... Y ayer, en una fecha donde el mundo de las Bolsas deparó notorias muestras alcistas, el Merval se fue por pendiente y en una conjunción de elementos: de lo más indeseados. Yendo de afuera hacia adentro, alentado por sus clásicos «datos menores» el Dow Jones respondió con aumento importante, del 1,5%. Los europeos, no se pudo saber bien debido a qué (porque si España colocó deuda, bueno, lo debió hacer al doble de tasas de interés, malo) también si afirmaron para dar aumentos generales de más del dos por ciento. En tanto, el Bovespa recogió un 1,2% y nuestro Merval... cayó de modo notorio, con el 3,3% entre líderes. Ya perforando otro piso, pasando de largo de los «2.459» puntos previos y aterrizando en sólo «2.378» unidades.
Pero, lo peor provino del consumo de órdenes que alcanzó los casi $ 73 millones efectivos: en dilatación sumamente perjudicial. Porque demostró a vendedores que perdieron «la compostura», desarmaron la línea defensiva y el «embudo» del poco volumen, dejando salida franca y que no se detuvo (donde el cierre, resultó muy cercano al mínimo del día). Caídas que llamaron a un 9% -Edenor-, cerca del 7% en Telecom, con el papel rector, Grupo Galicia, en derrape de un 5,7%. Apenas el grupo Petrobras ofició de representantes alcistas, junto a Tenaris (curiosamente, dos petroleras). Muy mal día, por todo. La Bolsa, apaleada.
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