1 de diciembre 2009 - 00:00

Agradan a empresarios los primeros pasos

Montevideo (enviada especial) - Las señales de moderación ofrecidas por José Mujica durante la campaña, su promesa de continuar la política económica de Tabaré Vázquez, su llamado a la unión nacional el mismo domingo a la noche y, por último, los contactos iniciados ayer con la oposición surtieron efecto entre los empresarios y banqueros uruguayos. Así, quienes más desconfiaban de él por su pasado tupamaro y radical y votaron en bloque a Luis Lacalle, se declaran en general «optimistas» sobre la futura administración. Señalan sus gestos, así como la existencia de instituciones y un sistema político sólidos que, llegado el caso, limitarían cualquier exceso.

«Me da la sensación de que hay mucha expectativa en el próximo gobierno, aunque se estima que todo continuará como hasta ahora. Está claro que Mujica le va a poner su impronta, pero eso es de pleno conocimiento de los mercados», indicó a Ámbito Financiero Julio De Brun, director ejecutivo de la poderosa Asociación de Bancos Privados del Uruguay (ABPU) y ex presidente del Banco Central.

«Los procesos electorales se dieron con una fluidez fantástica. No hubo violencia, hubo respeto por el estado de derecho», dijo, por su parte, Alfonso Varela, presidente de la Cámara de Comercio y Servicios. En ese marco, «creo que es una virtud que haya sido guerrillero y hoy se una a la democracia», indicó.

Por ahora «la información es muy prematura. Para observar al siguiente Gobierno hay que tener en cuenta dos perspectivas. La primera es el trabajo que ha realizado el Frente Amplio. La segunda, que Uruguay cuenta con instituciones sólidas, con un sistema de partidos políticos que funciona y que en la oposición se aglutina (casi) el 44% de los votantes. Ahora además se habla de una integración de los partidos tradicionales» al nuevo Gobierno, se entusiasmó el economista Gabriel Oddone.

De Brun, quien asumió la presidencia del Banco Central en 2002 y tuvo que afrontar las quiebras del Banco de Montevideo y el Banco La Caja Obrera, estuvo en el cargo hasta la asunción del Frente Amplio en 2005. «Si bien tiene un sector importante que lo apoya, hay otro que no aceptaría reformas tan radicales, eso lleva tranquilidad», indicó. «Sumaría» la participación del Partido Nacional y el Partido Colorado al Gobierno, afirmó. Según el economista Oddone, la clave está en la continuidad del equipo que trabajó en el último lustro. El vicepresidente Danilo Astori supervisará la cartera económica y pondría allí al mando a su mano derecha: Fernando Lorenzo.

«El antecedente del Frente Amplio que interesa es el exitoso manejo de macroeconomía y las reformas tributarias aplicadas en los últimos años. Quienes van a gobernar son en buena medida los que es encuentran ahora en el poder», sumó Oddone. «Claramente, habrá una profundización de las políticas sociales, pero estamos hablando en todo caso de reformas sociales, que no tocan el corazón financiero».

«Veo las cosas con optimismo, el país está mucho mejor que hace unos años. En el Gobierno de Tabaré Vázquez se aplicaron medidas que miramos con desconfianza, pero después salieron bien», explicó Varela. «La personalidad de Mujica es pragmática, pero hay una cantidad de cosas que entiende, como la necesidad de un equilibrio macroeconómico y el aumento de las inversiones en el país», agregó.

«Recién van a ser visibles las grietas a partir de junio del año que viene, cuando el Congreso tenga que tratar el presupuesto presentado por el Gobierno, pero faltan unos meses» para eso, estimó Oddone. «Hasta el momento no hay pautadas reformas que puedan espantar inversiones», agregó.

Un tema, sin embargo, aún preocupa. «La cuestión del secreto bancario es lo único que me hace ruido», se sinceró. «Uruguay está presionado por una agenda que no controla. No podemos ignorar que esa agenda esta ahí. En este momento el Gobierno busca acuerdos comerciales con terceros países como Chile y España. La Argentina es el último de la lista, a no ser que dé a cambio algo concreto», concluyó Oddone.

«Por algunas cosas que ha dicho en el pasado, pareciera que Mujica toma el secreto bancario como una cuestión de negociación. Eventualmente podría llegar a negociar perforaciones a cambio de quién sabe qué. Pero tampoco lo ha planteado en la campaña», matizó De Brun. Mujica sabe que esas alteraciones «pueden tener consecuencias bastante complicadas para el propio funcionamiento del sistema bancario uruguayo y para el país en general», concluyó.

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