7 de agosto 2009 - 00:00

Ahora, la guerra de los libros electrónicos

La expansión de los negocios de entretenimiento online han sumado un nuevo mercado a partir de dos recientes anuncios de Sony. La compañía japonesa acaba de lanzar dos nuevos lectores de libros electrónicos, uno de los cuales tiene un costo de menos de 200 dólares, la cifra mítica que, en el mercado electrónico de los Estados Unidos, es el primer paso hacia el consumo masivo. Si bien los formatos y los lectores portátiles ya tienen bastantes años de existencia, no fue sino hasta la aparición del Kindle de Amazon que dicho segmento comenzó a mostrar posibilidades comerciales ciertas.

Además del lanzamiento de los dos nuevos modelos portátiles de lector electrónico de libros, Sony anunció también que los títulos incluidos en la lista de best sellers de «The New York Times» están disponibles en su sitio especializado a menos de 10 dólares por libro.

Finalmente, y coronando esta movida de varios pasos, Sony está trabajando en un acuerdo con Google Books para enriquecer de manera exponencial su oferta de títulos disponibles para los eventuales usuarios de sus lectores electrónicos. Una de las mayores ventajas de los lectores de Sony es que trabajan con los formatos de e-book EPUB -un estándar establecido por el International Digital Publishing Forum- y PDF, superando en esto al Kindle, que sólo admite libros en el formato propio de la librería virtual. Otro hecho a destacar, esta vez a favor del Kindle, es que mientras este lector permite conectarse directamente con Internet, los lectores de Sony deben utilizar la mediación de una computadora personal.

Asimismo, aunque los costos de los libros electrónicos son teóricamente atractivos desde el vamos, los analistas sostienen que ni Amazon ni Sony han conseguido descuentos significativos de parte de las editoriales originales de los libros, por lo que estarían trabajando a pérdida. Si bien la práctica puede permitirles abrir un mercado de consumo importante, habrá que ver hasta qué punto ambas empresas podrán seguir asumiendo ese costo en plena crisis global.

Horacio Moreno

Dejá tu comentario