28 de mayo 2009 - 00:00

Ahora presionan a Mario Vargas Llosa en Caracas

Mario Vargas Llosa dialoga con los periodistas tras su arribo al aeropuerto de Caracas, donde fue retenido por las autoridades migratorias. Como a su hijo Álvaro, le advirtieron que durante su estadía no podrá criticar al chavismo.
Mario Vargas Llosa dialoga con los periodistas tras su arribo al aeropuerto de Caracas, donde fue retenido por las autoridades migratorias. Como a su hijo Álvaro, le advirtieron que durante su estadía no podrá criticar al chavismo.
Caracas - El célebre escritor peruano Mario Vargas Llosa fue retenido ayer por más de una hora por agentes del aeropuerto internacional de Maiquetía, en las cercanías de Caracas, a su llegada a Venezuela para participar de un foro de organizaciones liberales de Latinoamérica.

Como había ocurrido el lunes con su hijo Álvaro, los agentes le retuvieron el pasaporte a Vargas Llosa y lo llevaron a un salón para interrogarlo, dijo Rocío Guijarro, vocera del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (CEDICE), organizador local del encuentro. Señaló que al autor lo retuvieron por más de una hora y que un comando militar pretendió escoltarlo hasta el hotel «por su seguridad», pero Vargas Llosa se negó.

«Decían que querían escoltarme, yo les dije que no hacía falta, que no temía por mi seguridad, que yo tengo muchos amigos aquí», dijo el escritor en medio de un tumulto al salir del aeropuerto y abordar un auto hacia Caracas.

«Un funcionario me dijo con mucha amabilidad que como extranjero no tenía derecho a hacer declaraciones políticas, y yo también con mucha amabilidad le respondí que en la tierra de Bolívar, el Libertador de América del Sur, nadie podía poner cortapisas al libre pensamiento», señaló el escritor. «Han comprobado que no traigo contrabando, ningún material explosivo ni subversivo, salvo algunos libros de poesía», agregó.

Antes de llegar al país, Vargas Llosa había criticado desde Bogotá el «populismo» del Gobierno de Hugo Chávez y afirmado que utiliza el dinero de petróleo para «sobornar a gobiernos democráticos». El ganador del Premio Nobel y autor de «La fiesta del chivo» y «La Guerra del fin del mundo», entre otras obras, es desde hace años un severo crítico de Chávez, quien una vez le respondió tachándolo de «ignorante».

La detención el lunes del ensayista Álvaro Vargas Llosa y el clima habitualmente crispado de Venezuela permitían prever algún inconveniente con determinados asistentes al coloquio internacional «El desafío latinoamericano: libertad, democracia, propiedad y combate a la pobreza», organizado por Cedice el 28 y 29 mayo. Sin embargo, dada la magnitud del escritor peruano, sorprendió que también haya sido objeto de maltrato.

Antes de la llegada del novelista, el ministro de Cultura de Venezuela, Héctor Soto, lo calificado de un «deslenguado» e «irrespetuoso ex intelectual», entrevistado por la TV estatal. El funcionario afirmó que Vargas Llosa obtuvo la nacionalidad española porque «le da vergüenza» ser peruano y recordó que el novelista evaluó en su oportunidad al recientemente fallecido Mario Benedetti como «buitre, cínico, robot alegre corrupto y oportunista». En rigor, Vargas Llosa rescató al escritor uruguayo tras su muerte.

También están invitados al foro el colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, el mexicano Enrique Krause, el intelectual (antiguamente de izquierda) y ex canciller mexicano, Jorge Castañeda, y el ex presidente boliviano Jorge Quiroga, quien llegó a Caracas sin inconvenientes después de Vargas Llosa.

Agencias DPA y ANSA

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