22 de diciembre 2009 - 00:00

Air Comet dejó de volar

Madrid - La aerolínea española Air Comet, del Grupo Marsans, y que volaba a varios destinos de América Latina (entre ellos Buenos Aires), anunció ayer su cese de actividades debido a que un juez británico le prohibió vender pasajes e inmovilizó sus aviones. Air Comet presentará un concurso de acreedores y un Expediente

de Regulación de Empleo (ERE) para todo su personal, de unos 700 trabajadores.

Marsans era dueña de Aerolíneas Argentinas hasta que el Gobierno de Cristina de Kirchner decidió confiscarla, trámite que aún no ha concluido. De hecho, el grupo español sigue siendo el accionista principal de la aérea reestatizada, porque nunca se concretó la expropiación. El Grupo Marsans tiene como uno de sus dueños a Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la poderosa central empresaria española CEOE, y su socio es Gonzalo Pascual.

La empresa se vio afectada por la doble pinza de la caída de los viajes y la desaparición de sus activos en la Argentina, lo que imposibilitó que pudiera cumplir con los pagos por el alquiler de aeronaves y de los sueldos del personal.

La deuda por aviones ronda los u$s 25 millones, y el acreedor es el alemán Nord Bank, que fue el que se presentó ante el juez británico; el magistrado, atendiendo el reclamo de la entidad financiera, decretó la muerte de Air Comet. La deuda total de la aérea con sus empleados rondaría los u$s 10 millones.

Curiosamente, la fecha coincide con lo sucedido hace tres años, cuando Air Madrid también dejó varados a miles de pasajeros en la región al cesar sus operaciones casi de la noche a la mañana. Desde ya, el momento del año elegido para esta emergencia no podría ser peor: la demanda de pasajes es mayor que en cualquier otro mes, porque la gente viaja para pasar las fiestas con sus familiares en diversos puntos del planeta.

El fallo del juez londinense, de todos modos, con ser decisivo, no fue el único factor para el cierre de Air Comet: sus sindicatos habían anunciado un durísimo plan de lucha en reclamo del pago de sus salarios, con atrasos que llegan hasta los seis meses.

Dejá tu comentario