Tras varios períodos de crisis, han desaparecido 1.000 explotaciones primarias de producción, quedando sólo 1.000 de las 2.000 que había hace 7 años.
La crisis de las economías regionales sigue extendiéndose a más productos y sectores. Unos de los más afectados en estos meses son los productores de ajo de la zona cuyana, que se ven golpeados por los menores precios de sus productos, la menor demanda internacional, la devaluación del real, y la pérdida abrupta en la rentabilidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Así lo denunciaron los directivos de (CAME), Raúl Robín y Pablo Vernengo y el representante de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajos, Cebollas y Afines de la Provincia de Mendoza (ASOCAM), Guillermo San Martín, quienes ayer mantuvieron una reunión con el director general de Aduanas, Carlos Sánchez, para solicitarle que "los valores de referencia coincidan con la realidad comercial y se eliminen los costos ocultos".
En el frente internacional, la devaluación del real está afectando los pedidos desde Brasil que es el principal mercado para la Argentina. A eso se suman la irrupción del ajo chino en el mercado mundial, este año especialmente en el norteamericano, y la incorporación de España a la oferta internacional, que están impactando sobre los precios.
"La brecha entre los precios internacionales del ajo y los de referencia, es de casi un 50% lo que encarece los derechos que pagan los exportadores y otros costos como los seguros y fletes que se establecen sobre los valores de referencia", aseguró Robín.
Según estimaciones del sector, tras varios períodos de crisis, han desaparecido 1.000 explotaciones primarias de producción, quedando sólo 1.000 de las 2.000 que había hace 7 años. Las más afectadas son las producciones pequeñas. Pero el proceso de achicamiento no se detiene. Por ejemplo, si el número de empaques registrados en la temporada pasada era de 120, hoy sólo son 85, lo que refleja el deterioro abrupto de la actividad.
La Argentina es uno de los principales productores y exportadores mundiales de ajo. El impacto de la producción de ajos sobre las economías regionales es muy importante: sólo la actividad primaria genera 10.000 empleos directos, 7.500 empleos indirectos y es un dinamizador de la zona cuyana, especialmente de Mendoza y San Juan.
En Mendoza, donde se concentra el grueso de la producción, se estima que la oferta total de ajo de la temporada actual apenas superaría las 100.000 toneladas, por debajo de lo esperado. Y si bien la calidad de la producción aún es buena, se están presentando algunos déficits por plantaciones tardías y problemas sanitarios derivados de las lluvias ocurridas en noviembre-diciembre, durante la cosecha, que afectan los precios de venta.
A su vez, como la actividad ha ido perdiendo rentabilidad en los últimos años y los márgenes se han ido acotando, cayeron las inversiones y con ella, se ha venido registrando año tras año una disminución en la superficie cultivada con ajo blanco y un aumento de la superficie cultivada con ajo morado. El dato no es menor: el ajo blanco se destina principalmente a los exigentes mercados del Hemisferio Norte, donde es más costoso llegar porque la logística se ha encarecido significativamente reduciendo las posibilidades de abastecer esos mercados. En cambio, se mantuvo la superficie cultivada con ajo colorado y creció la de ajo morado, que es la más barata de producir y hoy la más rendidora porque su ciclo es más corto.
Dejá tu comentario