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Ajustan producción de soja (esperan 47 M de toneladas)
Las estimaciones de soja se aproximarán a lo que pondera la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que trabaja con una hipótesis de producción de 47 millones de toneladas.
El saldo del informe fue el registro de precios más altos para maíz y soja de los últimos 30 meses, un área que se aproxima a las exuberantes cotizaciones que se registraron a mediados de 2008, que constituyeron récords de precios en aquel entonces.
El USDA estimó que la próxima campaña de soja en Brasil alcanzará los 67,5 millones de toneladas, a pesar de la estimación local de la CONAB que proyecta una campaña de 68,55 millones de toneladas. Contrariamente, en Argentina, las estimaciones del USDA son excesivamente elevadas a pesar de haberse realizado un recorte de 1,5 millones de toneladas. Así, las estimaciones de nuestro país serán sucesivamente ajustadas en los próximos informes y se aproximarán a lo que pondera la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que trabaja con una hipótesis de producción de 47 millones de toneladas, más acordes con lo que el mercado estima hoy.
El debate sobre el área de siembra en los Estados Unidos cobrará extrema relevancia en esta campaña 2011/12, un ciclo de existencias mundiales muy ajustadas. Además, este país exporta la mitad del maíz y la tercera parte de la soja que se comercializa a nivel mundial y cualquier desviación en el área de siembra impactará necesariamente en el nivel de oferta global. Varios productores estadounidenses ya realizaron sus inversiones en insumos, arbitrando sus futuras cosechas en los mercados de futuro, lo que torna la decisión de siembra asumida en inflexible.
El economista jefe de la Universidad de Illinois, Darrel Good, comenta que las implicancias de sembrar un cultivo ú otro en esta campaña tienen más importancia que nunca, ya que están en juego unos pocos millones de acres que pueden variar de un cultivo a otro con consecuencias distintas, como la de contar con disponibilidades muy limitadas de un producto y la reconstrucción parcial en los inventarios de otro.
En la campaña anterior, Estados Unidos implantó 35,6 millones de hectáreas con maíz, 31,6 millones de hectáreas con soja y 21,9 millones de hectáreas con trigo. El crecimiento de la demanda mundial ha resultado ser tan sostenida que para mantener el equilibrio reinante en la relación stocks-consumo de estos cultivos se requeriría sembrar al menos otras 4 millones de hectáreas adicionales.
Algunos especialistas sugieren la opción que el Gobierno de Obama libere parte de las 13 millones de hectáreas enroladas en el programa de conservación de la tierra, aunque la mayoría sostiene que se trata de tierras de escasa fertilidad y que los grupos ambientalistas de esta nación se opondrían a alguna medida en este sentido.
Son muchos los analistas que indican que lo mejor, en términos de precios aún no ha llegado, respaldando esta teoría en el ajustado balance de oferta y demanda que hoy muestra Estados Unidos y el mundo. Sin embargo, no cabría desestimar la posibilidad que, a partir de los elevados precios con que hoy cuentan los granos, algunos usuarios finales comiencen a racionar sus consumos.
Lo que sí está asegurado es un fuerte dinamismo en los mercados de ahora en más, con etapas de extrema volatilidad, como la de la época de siembra y el ulterior desarrollo de los cultivos de verano implantados, dada la fuerte sensibilidad con que hoy cuenta la plaza. Cada grano suma y la posibilidad de no alcanzar metas optimistas podrá generar subas apreciables en el mercado internacional.
Las ventas externas de trigo por parte Estados Unidos repuntarán en el último tramo de su año comercial. Francia enfrenta la posibilidad de contar con un déficit en su balance, lo que hace suponer que no solamente restringirá sus exportaciones sino que probablemente las limite. Crece además la demanda del norte de África, en un intento de aumentar las existencias en los países de la región para evitar desbordes políticos como los que se observaron recientemente en Túnez, que forzaron la salida de su presidente, Ben Alí. Así, se observan en estos días activas licitaciones por parte de Argelia y Libia. También se registra buena demanda por parte de Japón por trigo canadiense.
Los canales de oferta se encuentran trabados por las inundaciones en Australia, evento que afectó sensiblemente la calidad y las pausadas ventas por parte de nuestro país. La crisis en la región del mar Negro dejo secuelas en un mercado que intentará recuperarse recién a mediados de este año, con las nuevas disponibilidades del hemisferio norte.
Informe de Panagrícola S.A.

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