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Al final, otorgan a Parrilli la probation
La medida fue dispuesta por el también juez contravencional de la Ciudad Norberto Circo, quien le otorgó el beneficio de la probation, la cual consiste en ese pago y en la realización de tareas comunitarias durante 18 meses en Cáritas a razón de 4 horas diarias. Además, ése será también el plazo en que la magistrada no podrá manejar, ya que le será retirado el registro.
El fiscal Ángel Carestia, quien se había manifestado en contra de una solución de este tipo, anticipó que apelará la sentencia. La decisión de Circo, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Penal Contravencional y Faltas N° 23 de la Ciudad de Buenos Aires, se conoció un día antes de la sesión especial en la que el Consejo de la Magistratura de la Ciudad resolverá un eventual juicio político a la jueza.
Parrilli es titular del Juzgado Penal y Contravencional 28 de la Ciudad y amenazó a las empleadas con hacerlas detener, además de llamarlas «tontitas» y aludir a su condición de «morochas» cuando le reclamaron que pagara una infracción de tránsito. El caso ocurrió el 15 de setiembre, cuando una grúa de la empresa SEC levantó al Volkswagen Gol de Parrilli de la vía pública porque estaba estacionado casi en la ochava de la calle Rodríguez Peña al 400, en el centro porteño.
Enfurecida
El vehículo fue remolcado a la playa de infractores situada cerca del Obelisco, en el subsuelo del cruce de 9 de Julio y Sarmiento, hasta donde llegó enfurecida la jueza minutos más tarde, según quedó registrado en las cámaras de seguridad del lugar. Parrilli comenzó a agredir a las agentes de tránsito del Gobierno porteño encargadas del trámite de verificación de la cédula verde y licencia de conducir del usuario de un vehículo.
«Tontita», dijo Parrilli a una de las empleadas y preguntó luego con quién tenía que hablar para evitar el pago del acarreo, para dirigirse después a una de las empleadas. «Señorita, venga acá, la que manda acá soy yo, no tengo que pagar como no pago nunca en la vida», remarcó la magistrada. Una de las trabajadoras le pidió que no fuera «maleducada». «Estás ante una jueza. Espero que no caigas nunca en mi jurisdicción porque te meto presa ocho meses», replicó Parrilli.
Una de las empleadas le comunicó luego que tenía que ver a un «controlador» para que evaluara su situación y la jueza expresó: «Yo no tengo que ir a ningún Tribunal de Faltas, ya que a ellos (por los controladores) también los mando yo. Qué alguien me acompañe al auto».

