Si esto sigue así, el Merval local dejará "de la mente" a los operadores que intentan adivinarle el paso. En rueda que clausuró al pasar de junio, donde los mercados del exterior, salvo los asiáticos, pusieron un freno a sus repuntes y decrecieron en fila india, el Merval se anotó con un saldo positivo, marcando la mejor señal de vida en la semana. Y así fue que el Dow Jones declinó un casi 0,8%, los de Europa lo siguieron en similares términos, hasta llegar al Bovespa que imitó a sus colegas y decayó el 0,8%. A cambio, el indicador líder de Buenos Aires sumó el 1,2%, tras hacer piso y equilibrio en la frontera de los 2900 puntos (la marca fue de 2909) ensayando desde allí una remontada, que lo elevó a los 2976, y que quedó como el máximo cierre de la última fecha. Como para que los escasos asistentes al recinto bursátil se miraran con extrañeza y acaso pensando si esto implica una rueda "bisagra", dejando terreno abonado para julio. Los considerandos en torno de esto, mostraron total de alzas en 28 títulos, contra 21 que perdieron. Pero en líderes avances de plazas clave -G. Galicia, YPF y Tenaris- le dieron el sustento al índice ponderado. Quedó como el mayor interrogante que el volumen negociado siguió varado en niveles de caudal seco, apenas con $ 34 millones y no evidenciando un ingreso franco de la demanda, sino el apretar filas de la oferta, para no vulnerar otro piso. Esto no salvó el duro tránsito de un mes con casi un 15% de caída.
La semana: el Dow Jones hizo últimas ruedas con utilidad del 0,74% y el Bovespa nada más que el 0,4%. Pero el Merval decayendo más de un 3% y completando pasos semanales a cuál más perjudicial. Por lo del viernes, expectativas por lo de hoy y una fecha singular. La Bolsa, aspira.
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