7 de diciembre 2012 - 00:00

Alarma: una nube tóxica cubrió a varios barrios porteños. Hubo evacuados

Una nube tóxica cubrió a la mañana la Ciudad de Buenos Aires y obligó a los peatones a cubrirse con abrigos y hasta con barbijos.
Una nube tóxica cubrió a la mañana la Ciudad de Buenos Aires y obligó a los peatones a cubrirse con abrigos y hasta con barbijos.
El microcentro porteño mostró ayer una postal diferente. Cientos de personas caminaban cubriendo sus rostros con pañuelos y abrigos, mientras el cielo, teñido de gris, anunciaba una fuerte tormenta. Es que el incendio de un contenedor con plaguicida en el área portuaria originó una nube tóxica que inundó una importante zona del centro, durante la mañana, con un olor penetrante y desagradable, causando alarma, evacuaciones, caos vehicular y cierres de locales y oficinas. A esto debió sumarse las complicaciones causadas por las fuertes lluvias (ver aparte).

El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, informó que el contenedor tenía «plaguicida con carbonato sólido de baja toxicidad», y aseguró que no se había registrado en la zona cercana al puerto ninguna complicación seria para las personas, más allá del mal olor penetrante.

Sin embargo, personas que se encontraban en las cercanías del lugar donde se produjo el episodio aseguraron que las emanaciones iniciales fueron muy fuertes y generaron que muchos sufrieran vómitos, náuseas, mareos e intensos malestares.

Y fue así que las imágenes de personas que caminaban con la nariz cubierta por abrigos o pañuelos se multiplicaron por la zona céntrica, al tiempo que hacían su reaparición masiva los barbijos, prácticamente olvidados desde los días de la gripe A.

El funcionario indicó que la emergencia se inició en un incendio del contenedor, a pesar de que voceros de Prefectura Naval negaron una situación de ese tipo, y hablaron de una «filtración» que provocó el contacto del agua de la lluvia con la sustancia del container y la consecuente emanación por reacción química.

La emergencia se inició cerca de las 10 de la mañana, cuando los edificios de la zona céntrica fueron virtualmente «inundados» por una nube y el ambiente se llenó de un olor penetrante y desagradable. En varios edificios la gente salió por sus propios medios, aunque luego efectivos policiales y de Gendarmería emprendieron la misma tarea de evacuación.

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