2 de octubre 2012 - 00:00

Alarma en vendedores de autos

El proyecto del Presupuesto 2013 que el Gobierno de Mauricio Macri envío a la Legislatura porteña causa alarma entre los vendedores de autos, tanto de 0 km como de usados. Es que la iniciativa prevé la aplicación de un 1% de Impuesto a los Sellos para los vehículos nuevos, y la elevación del 1,5% al 3% de ese mismo gravamen para los coches de segunda mano. El malestar se debe a que este sector viene sufriendo un fuerte incremento de la presión tributaria en los últimos años justificado por el importante aumento de las ventas. Esto hizo que la carga impositiva del sector represente más del 40% del valor de comercialización.

«La situación es insostenible porque siempre se está castigando a los que pagan impuestos. En el sector de los autos usados hay un 40% de marginalidad y no se combate mientras que los que cumplen con la ley sufren el permanente incremento de los costos impositivos», se quejó a este diario Alberto Príncipe, presidente de la Cámara del Comercio Automotor.

En caso del segmento de los autos de segunda mano, el margen de ganancia operacional es de alrededor del 14%. Sobre ese porcentaje se deben hacer las deducciones de impuestos y gastos como salarios, alquileres, servicios, etc. Así, la ganancia neta de un concesionario antes de la aplicación de esta nueva suba se ubica entre el 1% y el 2%.

«Estamos trabajando con márgenes muy bajos y cualquier nuevo impuesto golpea la viabilidad de las concesionarias. No es un sector al que se le puede estar pidiendo todo el tiempo esfuerzos», explicó Horacio De Lorenzi, de la Asociación de Concesionarias de la República Argentina (ACARA).

La medida que impulsa Macri llega en un momento de incertidumbre del sector automotor debido a que en los últimos meses se viene registrando una desaceleración de la demanda y las estimaciones del mercado ubican el volumen de operaciones de este año por debajo del del año pasado. Con este panorama, la posibilidad de enfrentar mayores costos no parece viable como tampoco la de trasladarlos a los precios en un mercado que comienza a mostrar signos de menor consumo.

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