Albert Plá: sólo para buscadores de rarezas

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«La diferencia». Albert Plá. Random Records 928.

Por momentos parece un genio. Por otros, juega a la «locura». Puede parecer un chico que cuenta historias absurdas e ingenuas o sonar como un crítico profundo y ácido de la realidad. Es serio, humorístico o ridículo. Todo eso entraña el cantautor catalán Albert Plá, quien ya estuvo algunas veces actuando en Argentina. Seguramente los que miran televisión lo recordarán como uno de los pocos invitados que llegaron a desconcertar al recordado Jorge Guinsburg cuando estuvo de visita en el programa mañanero del conductor (tanto que el momento suele ser repetido en los distintos programas de archivo).

Plá no se atiene a las fórmulas, ni en la estructura de las canciones -de género indefinido, de construcción más bien libre- ni en sus textos, que muchas veces rondan el disparate aunque hablen de cosas muy serias, ni mucho menos, en su modo de cantar. Con una cierta languidez, que evidentemente es búsqueda estética y no incapacidad técnica, expresa su postura ante las drogas, cuestiona la persecución xenófoba de los países centrales, habla sobre el amor o recorre caminos filosóficos. Pero nunca deja del todo bien parado al oyente. Con sus músicas y sus textos obliga a reacomodarse permanentemente, a no distraerse, a decodificarlo y a volver a hacerlo.

No es un artista fácil y serán muchos los que al escucharlo pasen del desconcierto al enojo. Lo que es seguro es que nadie, aún entre aquellos a quienes les produzca desagrado, podrá permanecer indiferente frente al trabajo de este catalán.

R.S.

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