3 de noviembre 2010 - 00:00

Alerta: el 70% de las argentinas tiene problemas alimentarios

«Me estoy cuidando», «empecé la dieta», «no gracias, falta poco para el verano». Éstas y otras frases similares salen constantemente de la boca de las argentinas. Mujeres sin sobrepeso, pero con una eterna necesidad de verse «mejor». Pero ¿es necesario bajar de peso cuando los análisis indican que todo funciona bien? A la mayoría de las argentinas no les gusta cómo se ven, y no se relajan a la hora de comer. Esto provoca que el 70% tenga algún tipo de desorden alimentario.

«En nuestro país, la dieta es el estilo de vida. La mayoría de las mujeres se cuidan y son obsesivas con el cuerpo, por lo que el trastorno alimentario es lo normal», explicó la licenciada en Psicología Laura Lotersztein. Además, resaltó que, contrariamente a lo que sucede en otros países, como por ejemplo en los europeos, «las argentinas se acomplejan por los rollitos y se ponen de malhumor si un día comen de más. Esto, inclusive, trae consecuencias a nivel sexual».

Según la licenciada, el porcentaje de mujeres argentinas que tienen algún tipo de trastorno alimentario -la constante dieta o la obsesión por los alimentos sanos- alcanza al 70%. Pero la mayoría no tiene sobrepeso, según su índice de masa corporal, ni ningún problema de salud por el que deban adelgazar o privarse de ciertos alimentos.

Por su parte, la psicóloga Nora Suárez Kremer explicó que «las mujeres que pertenecen a niveles socioeconómicos más altos tienen más tiempo y recursos para hacer dieta y ejercicio, pero esto no va de la mano de la salud sino de lo estético», y agregó que «la imagen negativa del cuerpo puede conducir a una insegu-ridad extrema y causar malestar en ciertas situaciones sociales, así como pérdida en la autoestima y el amor propio».

Con respecto a los motivos de estos comportamientos, la licenciada Gabriela Rodríguez Rey, psicóloga clínica a cargo del área de trastornos alimentarios de la clínica Cormillot y del Hospital Pirovano, aseguró que las argentinas tienen una gran cultura dietaria por «el modelo de mujer que impone la sociedad -muy longilíneo-, que comienza en la infancia con muñecas tipo Barbie y está fomentado por la falta de talles. La ropa es determinante».

«La falta de medidas de las marcas que más usan las adolescentes y jóvenes llevan a que éstas hagan dieta, ya que no dan con el perfil de la modelo aunque no tengan sobrepeso», agregó Rodríguez Rey.

Al respecto, Suárez Kremer sostiene que, al venir la moda de Europa, las argentinas intentan parecerse a las mujeres de allá. «La mujer debería decir: la moda europea marca tendencia pero no es para mí, yo tengo mi estilo. En cambio dice: para poder llevar eso debo estar 3,4,5, etc. kg más delgada».

En el país hay un boom por la comida light que no se ve en otros lados, inclusive en las mujeres delgadas o sin sobrepeso ni problemas de salud que se obsesionan con la comida sana o con no comer harinas. «Parecería que el resto de los alimentos es veneno. Se da una relación enfermiza con la comida de bajas calorías. De hecho he notado que, en algunos casos, cuando prueban algo no permitido en la dieta, cambian su humor de una forma impresionante», aseguró Suárez Kremer.

Para poder cambiar esta cultura, tan arraigada en el país, se requiere de cambios profundos. Suárez Kremer recomienda dejar de mirar a las modelos europeas y crear una moda local.

Rodríguez Rey resalta que se necesita de la colaboración de todos los agentes de salud, educadores y los medios de comunicación, así como de llevar a la práctica la ley de talles, para evitar estas conductas. También sostiene que es importante que las publicidades elijan a chicas comunes y resaltar otros valores de la personalidad, además de la estética. «El lema sería aceptar lo que cada uno es, abandonando ideales de belleza y construir lo mejor de sí mismo», afirmó.

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