3 de abril 2009 - 00:56

Alfonsín lo hizo: radicales se abrazan

Caminaron juntos ayer Gerardo Morales, presidente de la UCR; Julio Cobos, a quien el primero expulsó del partido; y, entre otros, Federico Storani, uno de los dueños de la almohada de Alfonsín. La muerte de éste los unió. ¿Seguirán así o los dividirá, contra el legado del ex presidente, una nueva inquina?
Caminaron juntos ayer Gerardo Morales, presidente de la UCR; Julio Cobos, a quien el primero expulsó del partido; y, entre otros, Federico Storani, uno de los dueños de la almohada de Alfonsín. La muerte de éste los unió. ¿Seguirán así o los dividirá, contra el legado del ex presidente, una nueva inquina?
La última astucia de Raúl Alfonsín: morir con un radical, Julio Cobos, en ejercicio de la presidencia. Tras la fractura que provocó en la UCR el desembarco del mendocino en la fórmula presidencial del kirchnerismo, la primera plana del radicalismo se abrazó ayer al vicepresidente en un gesto de unidad inédito desde que el ex gobernador fue expulsado del partido.

La reacción del radicalismo a la carta póstuma de Alfonsín exhortando a la unidad partidaria fue inmediata. Cobos caminó abrazado, con su brazo derecho, al titular del Comité Nacional, Gerardo Morales, y con el izquierdo a Federico Storani. Ricardo Alfonsín, su rival en la interna bonaerense, Pedro Azcoiti, Facundo Suárez Lastra, Mario Negri y Ángel Rozas completaban ese frente radical que avanzó compacto por la avenida Callao casi hasta la puerta del cementerio de la Recoleta.

El único antecedente de pacificación radical se remontaba al 4 de febrero pasado cuando, a regañadientes, Cobos accedió a recibir en su despacho al mendocino Ernesto Sanz y a Morales, el mismo que lo había expulsado «de por vida» del partido por haber secundado la candidatura presidencial de Cristina de Kirchner.

La desaparición de Alfonsín funcionó como un electroshock para las filas de la UCR. Tanto que bajo la lluvia, diputados y senadores radicales como Juan Acuña Kunz y Emilio Rached recordaban cómo el ex presidente había terminó con el menemismo a través de la Alianza, un experimento con final infeliz. Pero ahora destacaban el despertar cívico en las calles a 85 días de las elecciones asegurando que el fenómeno político de la muerte del caudillo podría tener, para el oficialismo, efectos indeseados en las urnas. Nunca imaginó Néstor Kirchner, al idear la maniobra de adelantamiento electoral, que Alfonsín podría desarmar esa estrategia con su viaje final del Congreso a la Recoleta.

Por delante del féretro se ubicó Ricardo Alfonsín, a quien todo el radicalismo mira ahora para acompañar a Margarita Stolbizer al tope de la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires que se enfrentará a la dupla del peronismo Francisco de Narváez-Felipe Solá y, tal vez, al ex presidente Kirchner. Casi un operativo UCR para confrontar en las urnas dos apellidos, y estilos de hacer política, Alfonsín y Kirchner. El primer orador en el cementerio de la Recoleta fue Daniel Salvador, jefe de la UCR bonaerense, quien reclamó concretar la unidad partidaria. Hoy, los caciques radicales del principal distrito electoral del país se reunirán en el Comité bonaerense. Ricardo Alfonsín y Azcoiti se encaminan a un acuerdo aunque no resignarán la inscripción de listas propias para la interna del 19 de abril. Ayer, el alfonsinismo estaba en éxtasis y aseguraba que ahora tenían más votos que Stolbizer, la candidata de Elisa Carrió en Buenos Aires. Se abre entonces un nuevo mapa en la estrategia electoral del frente UCR-Coalición Cívica con un final abierto.

Desde la calle, Morales también aprovechó el despertar radical que provocó la muerte de Alfonsín y adelantó que la Convención Nacional, el máximo órgano partidario, se reunirá el primer fin de semana después de Semana Santa, es decir el próximo 17 en Mar del Plata. A su lado, Cobos recibía la ovación de los vecinos de Palermo y Recoleta que le gritaban «Fuerza presidente».

«En una de mis últimas conversaciones con Alfonsín, me pidió que hiciera todo lo posible para que vuelva a la UCR. Ése era su deseo y yo estoy dispuesto. Hay que reconstruir el radicalismo, falta poquito para que suceda», avisó Cobos. Y, aunque no hiciera falta, explicó que «el fallecimiento de Alfonsín va a tener efecto catalizador de disminuir las diferencias para reconstruir el partido, porque todos tenemos la voluntad de hacerlo. Yo voy a seguir trabajando por la unidad del partido y del país, porque fue uno de los pedidos de Alfonsín».

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