Alfonsín trata de disimular el acuerdo del “mejor segundo”

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No alcanzó la confesión de Hilda Chiche Duhalde («vamos a apoyar a quien salga segundo en la primera vuelta») para que Ricardo Alfonsín admitiera el plan de acordar un programa de Gobierno unificado con el Peronismo Federal después de las primarias del 14 de agosto. Tal cual ocurrió cuando este diario ventiló el acuerdo con el peronismo disidente de Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires, el candidato presidencial de la UCR salió a relativizar la propuesta surgida del mismísimo seno del radicalismo bonaerense.

La UCR es experta en tejer y negar acuerdos. Lo hizo en 1994, cuando Raúl Alfonsín negó hasta último momento el pacto de Olivos con el PJ de Carlos Menem. Y repitió la secuencia ayer al asegurar vía Alfonsín hijo que «no hemos tenido ninguna conversación con Duhalde para nada». El plan, revelado a este diario en oficinas del Comité UCR bonaerense apunta a consensuar un programa de Gobierno con Duhalde una vez conocidos los resultados de las primarias, abiertas simultáneas y obligatorias del 14 de agosto para encauzar el caudal de sufragios opositores al candidato más votado en esa interna. Miguel Bazze, jefe del radicalismo bonaerense, incluso sugirió que el que saque menos votos podría bajar la fórmula presidencial y presentar sólo una boleta corta con el resto de las candidaturas.

Puntualmente, Alfonsín afirmó que «hace mucho» que no tiene contacto con el expresidente peronista. Sin embargo, lleva como compañero de fórmula a Javier González Fraga, uno de los principales asesores del Movimiento Productivo Argentino de Duhalde y en 2007 su partido postuló a la presidencia a Roberto Lavagna, exministro duhaldista y kirchnerista. Ayer Duhalde se sumó a las repercusiones por este plan de acuerdo e insistió en que no es una propuesta que el candidato opositor que quede mejor posicionado en las primarias de agosto sea respaldado por el resto de los postulantes no kirchneristas, ya que «ninguno de los partidos puede bajarse» para las presidenciales de octubre. Y agregó: «Cuando yo hago referencia al encolumnamiento, estoy hablando del voto útil. Creo que no son los dirigentes sino el hombre común, el ciudadano el que va a votar a aquel que vea con mayor posibilidad de ganarle al oficialismo. No es una propuesta. Es un análisis de lo que me parece que va a pasar, ni creo que se pueda hacer campaña en ese sentido. Pero, la gente cuenta».

Más allá del mensaje de Duhalde, con quien Alfonsín pelea el segundo lugar en las primarias según todas las encuestas, el líder del radicalismo reforzó su mensaje de campaña y prometió que en caso de llegar a la Casa Rosada su prioridad será detener la inflación porque está perjudicando los salarios, las jubilaciones y las inversiones. Por otra parte, insistió en que está «pensando revisar alguna legislación para ser más duros con los funcionarios y empresarios que sean cómplices en actos de corrupción».

«Si hay algo que no se puede tolerar es la corrupción. Quienes quieran enriquecerse que vayan al sector privado, que no vengan al Estado»
, remarcó Alfonsín en declaraciones radiales, poco antes de iniciar una recorrida por los partidos de Olavarría y Bolívar junto al candidato a gobernador de ese espacio, Francisco de Narváez, quien ya pidió que le reserven al peronismo díscolo el Ministerio de Justicia de la Nación.

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