Seis meses atrás, Barack Obama contaba con el apoyo del 52% de los norteamericanos, mientras el 41% lo desaprobaba. Hoy, a 74 días de las elecciones legislativas, la relación es exactamente la opuesta y lo suficientemente grande como para asegurar que los últimos dos años de su presidencia serán políticamente muchísimo más complicados que los primeros. En los primeros días de noviembre veremos entonces si el primer presidente no blanco de los EE.UU. es realmente una estrella o tan solo un meteorito que fulguró unos instantes, en una de las noches más oscuras de la historia económica norteamericana. Pero así como algunos están perdiendo el aprecio y la confianza popular, otros van pasando de a poco al primer plano. El tema no es menor, y es un buen momento para comenzar a separar la paja del trigo, pensando a quién vamos a escuchar y a quién no en los próximos meses. No se trata de elegir al que parece tener la razón hoy, sino de escoger a los que supieron capear la tormenta manteniendo la cabeza fría en lo peor y lo mejor de la crisis, con opiniones y consejos prudentes, aun cuando esto fuera en contra de sus propios intereses. No debemos olvidar que el que escucha es tanto o más responsable que el que habla. Por lo pronto, hoy el mercado norteamericano no parece estar escuchando a nadie. Así, ayer el Dow terminó la jornada con una mejora insignificante del 0,09% al cerrar en 10.415,54 puntos y apenas 922 millones de acciones transadas en el NYSE. Así, hubo quienes calificaron de gran rally al 1% que ganó el Dow este martes, con un volumen que fue mayor que el de ayer pero un 20% inferior al promedio diario para lo que va del año.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario