29 de octubre 2014 - 00:00

Aliados le traban a Dilma prometida reforma política

La reelecta Dilma Rousseff, junto a su vice, Michel Temer. Éste es miembro de un partido aliado que se muestra reacio a los planes de reforma política de la mandataria, eje de sus promesas de campaña.
La reelecta Dilma Rousseff, junto a su vice, Michel Temer. Éste es miembro de un partido aliado que se muestra reacio a los planes de reforma política de la mandataria, eje de sus promesas de campaña.
Brasilia - La propuesta de la presidenta reelecta, Dilma Rousseff, de impulsar un referendo para realizar una amplia reforma política en Brasil, algo que describió como la mayor prioridad de su segundo mandato, ya enfrenta resistencias en el seno mismo de la base aliada del Gobierno en el Congreso.

Importantes figuras del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PSDB) -el principal socio de la coalición gubernamental- ya anunciaron su posición contraria a la propuesta e insistieron en que la reforma política debe ser definida por el Congreso y únicamente después de ser sometida a una consulta popular.

"El Parlamento tiene tanta legitimidad para legislar que no necesita ser sustituido por nadie", sostuvo el diputado Eduardo Cunha, un fuerte candidato a la presidencia de la Cámara baja en el próximo período legislativo, a iniciarse en febrero.

Asimismo, otro exponente del PMDB, el actual presidente del Senado, Renan Calheiros, divulgó una nota oficial en la que defiende la autonomía del Congreso para definir la reforma política, pese a que reconoció que la sociedad debe ser consultada después. "El mejor camino es que el Congreso nacional apruebe la reforma -si no, podrá pagar una factura por su omisión- y someterla a un referendo popular", expresó.

El debate sobre reforma política se prolonga desde fines del siglo pasado, y cobró una fuerza nueva en junio de 2013, durante las masivas protestas populares que sacudieron Brasil durante la disputa de la Copa Confederaciones de fútbol. En esa ocasión, Rousseff prometió a los brasileños impulsar un plebiscito para convocar una Asamblea Constituyente exclusiva para realizar la reforma política, pero su propuesta fue derrotada por el Congreso.

El domingo, después de que se confirmara su victoria en las elecciones presidenciales, Rousseff apuntó la reforma política como la primera prioridad de su nuevo mandato y, aunque no reiteró la idea de una Asamblea Constituyente, sí insistió en la necesidad de convocar un referendo sobre el tema.

Las resistencias del PMDB a la idea de un plebiscito fueron tema de una reunión ayer entre Rousseff y el vicepresidente reelecto, Michel Temer, también integrante de ese partido centrista de enorme peso regional.

Al final del encuentro, Temer afirmó que la propuesta será objeto de "un gran debate" con el Congreso y con la sociedad.

"Es necesario dialogar sobre esto con el Congreso, con la sociedad. Es evidente que estamos en la fase inicial de todo, incluso el nuevo mandato ni siquiera se inició todavía. La presidenta dijo que habrá un gran debate en el Congreso Nacional sobre este tema y tenemos que caminar juntos: el Congreso, el Poder Ejecutivo y la sociedad brasileña", afirmó.

La principal dificultad para impulsar una reforma política en Brasil es la ausencia de consenso sobre su tenor. Rousseff, por ejemplo, defendió durante la campaña electoral la prohibición de donaciones de empresas para financiar campañas políticas. Esa propuesta enfrenta resistencias en el Congreso, pero es respaldada por la Coalición por la Reforma Política Democrática y Elecciones Limpias, conformada por 103 organizaciones no gubernamentales, que actualmente recaba firmas para elevar al Congreso un proyecto propio para cambiar la estructura política del país.

También hay discrepancias en torno a propuestas como el fin de la reelección para cargos ejecutivos -vigente desde los comicios de 1998- y la creación de normas para restringir la participación parlamentaria de agrupaciones con escaso respaldo popular, y con ello reducir el número de partidos representados en el Congreso, que actualmente es de 22, pero aumentará a 28 en el próximo período legislativo.

Agencias DPA y EFE, y Ámbito Financiero

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