26 de enero 2010 - 00:00

Alves y su sueño de una noche de verano

Abel Alves, el domingo, en el banco de suplentes durante el partido que Boca perdió con River.
Abel Alves, el domingo, en el banco de suplentes durante el partido que Boca perdió con River.
La cicatriz de los compromisos estivales de Boca seguía abierta y sin embargo, por ser precisamente Boca, la cirugía mayor debía hacerse con carácter de urgencia. En menos de 24 horas, jugó un buen primer tiempo con River en Mendoza, perdió por penales el segundo clásico de verano, confirmó que Bianchi se iba del club sin haber logrado ni uno de los objetivos que habían soñado con él como mánager (ponerse nuevamente en los primeros planos deportivos, bajar el presupuesto del plantel profesional, que se ponga el buzo de DT en la emergencia que vive el equipo) y ratificó como entrenador, casi como estaba previsto luego de la salida de Basile, al «Chueco» Abel Alves, elegido por lo directivos por encima de Diego Cagna, al cual muchos ya colocaban en la sucesión de Basile.

Todo esto, él único que salió a explicar e informar fue Jorge Amor Ameal, como presidente, él que había creído que Bianchi mánager era garantía de éxito. 

  • «No fue un fracaso la gestión de Bianchi como mánager. Aunque yo quería que asumiera como DT, no me siento defraudado por su ida. Él cometió algunos errores, el mayor fue no comunicar sus acciones como correspondía». 

  • «Yo hablé con Guillermo Barros Schelotto. Para nosotros él es muy importante. Hablamos mucho de fútbol, pero tiene un contrato en EE.UU. y todavía debe cumplirlo». 

  • «Apostamos a Abel Alves porque conoce perfectamente a los jugadores y a nuestras divisiones inferiores. Está muy entusiasmado y después de hacer tanto por la institución se merece esta oportunidad. Para nosotros, hoy, es el mejor».

  • «No creo que Riquelme haya desestabilizado a ningún técnico».


  • Lo cierto es que nuevamente Boca se pone un desafío con mucho de experimento. Al frente de la tormenta elige a Abel Alves, de probada capacidad en el trabajo de inferiores y cruza los dedos para que en junio el Mellizo Guillermo negocie su salida de Columbus Crew y así encarar su primera experiencia como entrenador, ni más ni menos que en Boca, con muchos de sus ex compañeros entre los dirigidos. Éste es el gran objetivo que se ha planteado Boca para el segundo semestre, de la urgencia inmediata de resultados nadie parece haber pensado. Será un buen termómetro también ver la reacción del hincha a partir del próximo fin de semana cuando largue el fútbol en serio, el de los puntos. El fútbol de verano a Boca le dejó muchas cicatrices.

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