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3 de abril 2019 - 00:00

"Desde nuestra marca logramos la unidad del peronismo"

Lo asegura uno de los dueños de "Justicialistas", la marca de zapatos que nació del cierre de una fábrica y que hoy crece en un ámbito de oposición. "La industria está agonizando y no hay señales de que el Gobierno le tire un centro al laburante", afirman los emprendedores.

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Mientras el peronismo no termina de dar el último paso rumbo a la idea de unidad, dos emprendedores cordobeses ya plantaron ambos pies en el barro. Y dejaron huella. Nicolás Mendizábal, politólogo, y Germán Bolatti, administrador de empresas (ambos de 34 años) unieron fuerzas a principios de 2016 y salieron al mercado con “Justicialistas”, una marca de zapatos que avanza en tiempos en los que el consumo retrocede. “Les vendemos a muchos intendentes y candidatos a intendentes. Desde nuestra marca logramos la unidad del peronismo. Los usa Axel Kicillof, Guillermo Moreno y otros dirigentes de Córdoba que no se sienten afines al kirchnerismo. Algo que también nos pasó en Tucumán y Salta”, asegura Mendizábal.

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Periodista: ¿Cómo surge la idea de la marca?

Nicolás Mendizábal: Como una oportunidad. Teníamos un conocido que el padre había recibido como indemnización las máquinas luego de que la fábrica en la que trabajaba cerró y se quedó sin trabajo a principios de 2016. Fue una de las primeras empresas que cayó por el macrismo. Decidimos comprarlas y entendimos que había una oportunidad para desarrollar una marca. Se nos dio la posibilidad en una coyuntura en la que iba todo para atrás.

P.: ¿Tenían conocimientos previos sobre calzado?

N.M.: No. Cuando nos encontramos con la posibilidad de comprar las máquinas empezamos a aprender. Nos dimos cuenta de que venía algo crítico y que si no nos apoyábamos entre conocidos, iba a ser difícil. Somos dos peronistas que nos enganchamos rápido porque nos gustó la idea de tener un zapato que exprese a la industria nacional. Por eso el cuero local y la idea de embarrarse. De alguna forma pudimos canalizar la cuestión mística del justicialismo por medio de un zapato cuando el mundo de la indumentaria y el calzado suele estar vacío de contenido.

P.: ¿Cómo fue creciendo la marca desde su inicio?

N.M.: En principio, no hicimos una gran inversión. Arrancamos con pocos zapatos y todo lo que va entrando lo reinvertimos porque no tenemos escala para cubrir la demanda. Cambiamos modelos, cueros, colores. Vamos haciendo escuela. Crecimos muchísimo. Arrancamos con un modelo y dos colores y hoy tenemos no menos de 15 modelos y algunos con seis variantes de colores. Todavía no hemos llegado a la meseta.

P.: ¿Cómo reaccionan ante el aumento de dólar y crisis de consumo?

N.M.: Tuvimos que achicar el margen de ganancia. El tema es que tenemos un público laburante, que tiene que estar ocho horas por día los 365 días del año y el producto tiene que ser de calidad, cómodo y liviano. Pero todo el tiempo sube el costo y las dos variables que tenemos son la base y el cuero, ambas atadas al dólar.

P.: ¿A quiénes apuntan?

N.M.: A un consumidor más consciente de lo que está comprando. Ofrecemos algo distinto en cuanto al contexto de apertura de importaciones, de la invasión de productos asiáticos y brasileros. Justicialistas es un producto nacional, con materia prima local, hecho en Córdoba por trabajadores formalizados. Trabajamos con diferentes empresas locales que respondan al criterio básico de que tengan trabajadores formalizados y de que el cuero sea local. Es una apuesta a la industria nacional.

P.: ¿El nicho es sólo peronista o tienen compradores ajenos?

N.M.: Nos escribe gente que no está relacionada con el peronismo y que los compran porque no encuentran lo que quieren en otra marca. Personas que no rechazan, pero que tampoco simpatiza. Pero los zapatos tienen sellos. Todos dicen “Patria o colonia” y hay otros mensajes y consignas por lo que también están los que no lo compran por el nombre.

P.: ¿Recibieron apoyo del Estado para financiarse?

N.M.: Para nada. Fue todo a riesgo personal. El tema de hora es que la industria está agonizando y no hay señales de que el Gobierno le tire un centro al laburante. Justamente no se nos saca el pie de la cabeza.

P.: ¿El hecho de ser una marca que juega para el lado de la oposición los ayuda en estos tiempos?

N.M.: En este sentido, a veces ser oposición es más fácil. Te pone en un lugar de privilegio por no defender una gestión. En cierto punto nos puede dar un beneficio, pero si la gente no tiene capacidad de consumo, no se puede pensar ningún negocio a futuro.

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