Amenaza de paro de petroleros

Edición Impresa

Un acuerdo salarial en el sector petrolero de la Patagonia amaga con disparar medidas de fuerza a nivel nacional. El aumento pactado por el sindicato de trabajadores de Neuquén y Río Negro, que tal como anticipó este diario fue del 25% nominal y llega al 32% con el agregado de una suma fija no remunerativa, empujó a la Federación Nacional de Petroleros a plantear medidas de fuerza una vez finalizada la conciliación obligatoria vigente en el sector, a partir del 10 de septiembre.

Alberto Roberti, jefe de la Federación, le dijo anoche a este diario que a partir de ese día habrá «paros nacionales con cese total de actividad en todas las provincias», en caso de no alcanzarse un acuerdo en línea con su reclamo, de un 25% de suba hasta mediados del año próximo. La diferencia es que el que firmó Guillermo Pereyra, líder del gremio en las provincias patagónicas, contempla esa suba nominal, pero hasta diciembre de 2013.

Los gremios que integran el nucleamiento nacional definían anoche los alcances de las medidas de fuerza que aplicarán al finalizar la tregua que dispuso el Ministerio de Trabajo. Según Roberti, el aumento que firmó Pereyra «es un disparate porque se extiende por 22 meses y el aumento termina por ser muy por debajo de las expectativas». El gremio patagónico se separó hace tiempo de la Federación y este año fue reconocido como tal de manera oficial.

Prórrogas

Los aumentos salariales en el ámbito petrolero vencieron meses atrás y sólo pudieron ser prorrogados mediante acuerdos puntuales de sumas fijas. El estancamiento en las negociaciones llevó a Pereyra a amenazar con paros en la principal cuenca petrolera, lo que motivó el dictado de la conciliación obligatoria por parte de Trabajo. Incluso, el sindicalista amagó con renunciar a su cargo como director de la expropiada YPF en representación de los trabajadores.

Aunque Pereyra llegó a un acuerdo, que firmó en reserva en la cartera laboral el viernes pasado, Roberti contestó que no aceptará los términos de ese entendimiento y que las otras provincias irán al paro.

Ante esa amenaza, Pereyra acusó al referente de la Federación de empujar a una medida de fuerza por un «interés ajeno al de los trabajadores». «Roberti estuvo a punto de firmar con nosotros, pero les pidió a las empresas un aporte extra para los sindicatos de 7 mil pesos por cada trabajador, que las compañías rechazaron por inviable», comentó a este diario el dirigente de Río Negro y Neuquén.

De hecho, Pereyra dijo que Roberti ya había negociado el año pasado un aporte de esas características por $ 5 mil por empleado, de lo que, según dijo, «no rindió cuentas». «La Federación recibió en 2011 un total de $ 68 millones en concepto de fortalecimiento institucional de la organización, que no se sabe dónde están. Nuestro sindicato recibió $ 78 millones que fueron incorporados a los balances y volcados, entre otros destinos, a las tres clínicas que tenemos», advirtió.

Dejá tu comentario