Todavía no empezó y el diálogo ya tambalea: el jefe de los diputados PRO, Federico Pinedo, condicionó las negociaciones políticas con el Gobierno nacional a que el Poder Ejecutivo acceda a reformar el Consejo de la Magistratura. La respuesta a esta demanda macrista, a cargo de Aníbal Fernández, presagia tensión para la cumbre de mañana en la Casa Rosada: el jefe de Gabinete aseguró que las críticas al organismo son «injustificadas» (ver nota aparte).
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La estrategia macrista de condicionar el diálogo a posibles cambios en la composición del Consejo encargado de designar y remover jueces no es inocente. Más allá de la embestida opositora después de la derrota de Néstor Kirchner, fue el jefe de la bancada oficialista, Agustín Rossi, quien anunció la semana pasada en una reunión con los titulares de las bancadas opositoras, que la reforma al Consejo de la Magistratura estaría dentro de la agenda a debatir en el Parlamento.
Sorpresa
La promesa de Rossi, destinada a evitar la fuga de más kirchneristas de su endeble bloque, generó sorpresa en la quinta de Olivos, donde Kirchner había diseñado la operación dialoguista reducida en principio a la reforma política. Por eso desde el flamante ministro de Justicia y Seguridad, Julio Alak, hasta la diputada consejera Diana Conti, debieron salir a minimizar la apertura del Gobierno para modificar la estructura de un Consejo diseñado de puño y letra por Cristina de Kirchner cuando era senadora nacional.
Pinedo, ahora invocará la promesa de Rossi, y la del titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, quienes la semana pasada prometieron al PRO, la UCR, al socialimo, la Coalición Cívica y el PJ disidente, debatir en el recinto cambios al Consejo de Jueces. De todos modos, el jefe de los diputados macristas también llevará a la reunión de mañana con Florencio Randazzo una carpeta con un proyecto para implementar el voto electrónico, la boleta única y hasta un sistema de circunscripciones electorales plurinominales que aseguren la representación de las minorías y mayorías en cada distrito.
Advertencia
A sólo dos días de su visita a la Casa Rosada, Pinedo advirtió que si el Gobierno no acepta cambios en la composición del Consejo de la Magistratura, el diálogo sobre ese tema «se acabó», aunque la oposición buscará impulsar modificaciones del organismo desde el Congreso. «Si uno tiene adelante a alguien que dice que no va a cambiar ni una coma, el diálogo se acabó en ese minuto», aseguró Pinedo, justo cuando el Gobierno desautoriza al Congreso y comienza a marcar su rechazo a las reformas de la ley sancionada en 2006, reclamadas por los jueces y la oposición.
Sin embargo, desde el macrismo advirtieron que en caso de fracasar el diálogo con el Gobierno sobre el Consejo de la Magistratura, «no quita que los bloques opositores trabajen para lograr una reforma desde el Congreso» de la Nación.
El diputado PRO advirtió que los cambios en el Consejo que designa y remueve a los jueces «es un tema urgente», y por ello criticó la negativa del ministro de Justicia, Julio Alak, a un cambio en el número de miembros. «Si no tenemos jueces, no tenemos derecho y si no tenemos derecho no tenemos futuro», consideró Pinedo en una conferencia de prensa realizada en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tras una nueva reunión de Gabinete. El titular de la bancada PRO irá a la sede del Ejecutivo acompañado por Francisco de Narváez, la diputada electa Gabriela Michetti y el peronista disidente Felipe Solá.
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