La condición imprescriptible del atentado contra la mutual judía AMIA, cometido en 1994, fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia al validar cuatro reclamos indemnizatorios presentados por víctimas del ataque. Los miembros del máximo tribunal dieron lugar a los reclamos civiles presentados por los familiares de tres fallecidos y por otros dos heridos y afectados por la voladura luego del plazo habitual de dos años previsto por la Justicia.
Así lo resolvieron los jueces que recordaron que el Estado "ha renunciado tácitamente a la prescripción el 4 de marzo de 2005, al suscribir un acta ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el marco de la petición presentada por diversos organismos no gubernamentales a raíz del atentado".
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