26 de agosto 2011 - 00:00

Amigos buscan blindar la jefatura de Moyano en CGT

El secretario general de la Unión Obrera Textil, Jorge Lobais, aseguró ayer que un sector de la organización kirchnerista La Cámpora «quiere que se vaya» Hugo Moyano de la CGT y considera que los sindicalistas son «una manga de viejos pelotudos» (sic).

«Un sector de la juventud cree que nosotros somos una manga de viejos pelotudos y que estamos de más», señaló Lobais, al tiempo que reconoció que «seguramente hay alguno de La Cámpora que quiere que se vaya Moyano», aunque aseguró que tiene «excelentes amigos» en esa agrupación de jóvenes kirchneristas.

El sindicalista dejó al descubierto fricciones entre ambos sectores que acompañan al Gobierno nacional que quedaron de manifiesto durante el cierre de candidaturas en el que los jóvenes fueron ampliamente favorecidos por el Gobierno.

Lobais, aliado del líder camionero, reconoció que algunos integrantes del Gobierno también quieren cambios en la central obrera y para cerrar el concepto afirmó que «siempre hay algún alcahuete gratis».

Por su parte, otro aliado histórico de Moyano, Omar Viviani, aseguró que «no es cierto que el titular de la central esté solo».

«En la última reunión del Consejo Directivo estuvimos todos. Los que no van es porque abandonaron hace mucho la CGT».

«Yo converso con todos los sectores del movimiento obrero y nadie tiene la intención de dar un golpe», señaló el sindicalista en declaraciones radiales. Sobre la relación entre la CGT y el Gobierno, el dirigente taxista destacó que la central obrera «trabajó» en apoyo de la candidatura de Cristina de Kirchner en las elecciones primarias, aunque reconoció: «Hace un mes y medio que no vemos a la Presidenta».

Sin embargo, Viviani negó que la relación con la Casa Rosada se haya tensado y destacó que «en todo acto que se hace en Casa de Gobierno, siempre un dirigente de la CGT va».

Por otra parte, Lobais condenó la posibilidad de una estatización de las obras sociales y el control por el Estado nacional de los fondos que manejan esas entidades desde el Gobierno militar de Juan Carlos Onganía.

«Desde la dictadura siempre nos quieren manotear las obras sociales porque dicen que es nuestra caja y por la cual somos corruptos, millonarios. Siempre vamos a tener el título ese», indicó el titular de la Unión Obrera Textil.

«Sé perfectamente bien que con un sueldo de 3.000 pesos yo recibo de promedio 270 pesos por grupo familiar, de lo cual depositamos el 15% y hacemos lo que podemos para darles la mejor obra social a nuestros compañeros», completó.

Dejá tu comentario