29 de diciembre 2009 - 00:00

Ampliada, la gauche K explora vía alterna

Néstor Kirchner junto a Edgardo Depetri (más atrás Mario Secco), durante un acto de la campaña por la elección del 28 de junio pasado en el Luna Park, por donde pasó a saludar ‘‘Locomotora’’ Castro.
Néstor Kirchner junto a Edgardo Depetri (más atrás Mario Secco), durante un acto de la campaña por la elección del 28 de junio pasado en el Luna Park, por donde pasó a saludar ‘‘Locomotora’’ Castro.
El fin de año como excusa, en Ensenada, para un brindis de referentes kirchneristas que, excluidos o aislados del PJ, comienzan a explorar una alternativa que pocos meses atrás era inconcebible: alumbrar un armado progre que podría desentenderse del patagónico.

Son, todavía, y abiertamente, adherentes al esquema «nac & pop» de los Kirchner pero, a su vez, interpretan que 2011 puede ser la última escala de esa aventura y, como tal, aparece como la frontera para definir si quedarán adentro o afuera del proyecto electoral K.

En Ensenada, anoche, estuvieron intendentes del conurbano -tiene, además, la adhesión de alcaldes del interior provincial- y referentes de formatos progre que hace tiempo integran el dispositivo Kirchner, como el Frente Grande y el Partido de la Victoria, que todavía controla Aldo San Pedro, intendente de Bragado.

Mario Secco, una rara avis -radical, sindicalista y K-, fue el anfitrión, en el Palacio Municipal, de Francisco «Barba» Gutiérrez y Gustavo Arrieta, intendentes de Quilmes y Cañuelas, figuras surgidas del pelotón de nuevos caciques que dio el 2007.

Otros asistentes

También del funcionario de Cancillería Eduardo Sigal, del Frente Grande; Gustavo Cardesa del PI, el ex diputado nacional Edgardo Depetri y el ex intendente de Avellaneda, también con despacho diplomático, Oscar Laborde, del Frente Transversal, y de «Quito» Aragón, de la Agrupación Martín Fierro.

Una confluencia con origen común -coincidieron contra el PJ en 2005 y fueron silvestres en 2007- que ahora se concentra en dos bloques, uno de intendentes que quiere tener juego propio, y los referentes no peronistas del oficialismo como Sigal y Depetri.

Conforman, ahora, una versión ampliada de la gauche K y planean un 2010 con juego propio que tendrá como primera escala una campaña callejera en febrero, con la distribución de 500 mesas, y un acto el 11 de marzo, que planean organizar en un estadio: Quilmes, Ferro o Atlanta.

Pero el plan mayor es darle forma a una confederación de partidos, tomada sobre la base del Frente Amplio uruguayo, que sirva para contener a diferentes sectores, desde piqueteros a figuras silvestres -como Rafael Bielsa-, y pueda, llegado el caso, incorporar a peronistas desencantados con el PJ.

En realidad, ese esquema prevé la participación como confederación dentro del Frente para la Victoria, pero para algunos el próximo FpV estará cautivo del PJ y por eso, en la mesa grande de la gauche K, no descartan la alternativa de un armado extra FpV para 2011.

«Nuestra intención, porque formamos parte del proyecto, es estar en el FPV, pero somos conscientes de que pueden dejarnos afuera y ante esa posibilidad nos preparamos para tener nuestro propio esquema electoral», confió, anoche, uno de los comensales.

Esa vía alterna esconde, además, un diagnóstico duro sobre el futuro electoral porque, se da por hecho, la cosecha de cargos y la preservación de intendencias será compleja. Simple: con menos para repartir, el PJ será menos concesivo con otros sectores K.

Subyace, de fondo, el sueño siempre demorado -inconcluso o ya inalcanzable- de reunir los pedazos dispersos del progresismo, una remake del Frepaso. Pero Kirchner asoma, en estos tiempos, como el estorbo central para que ese fenómeno se produzca en el corto plazo.

Así y todo hay gestiones para acercar posiciones. Charlas con Martín Sabbatella y Pino Solanas, otras con Silvia Vásquez, también con sectores del PS y con los Ibarra. Ahora, sin embargo, los separa Kirchner. Quizá, en algún tiempo, ése ya no sea un problema.

Dejá tu comentario