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Amplio viaje musical de Raly Barrionuevo
Frente a un Coliseo repleto, Raly Barrionuevo presentó su nuevo disco «Rodar», una suerte de «road movie» musical de amplia paleta, que incluye cumbia, reggae, country, huayno y, por supuesto, muchas chacareras.
Raly Barrionuevo se largó desde muy joven a la carrera de cantautor, con un ojo puesto en el folklore tradicional, otro en León Gieco más Bob Dylan y la canción de protesta. Con esos elementos, más una voz potente, una personalidad muy fuerte, un atractivo que cautiva muy especialmente al público femenino, una seriedad que le granjeado el respeto de colegas y periodistas, Barrionuevo es una figura muy significativa en el ámbito de la música argentina.
Acaba de editar «Rodar» su octavo disco totalmente propio. Liliana Herrero, Yusa, Ariel Puchetta, los Inti Huayra, Leo García y Viviana Pozzebón son algunos de los variados invitados que se sumaron a ese trabajo para una serie de canciones propias, que trazan como una «road movie» musical que incluye salteadores perseguidos por la justicia y «Mochileros», soñadores «Al lado del camino» y «Niñas fuego de la América
sagrada», evocaciones infantiles o paisajísticas. Y las músicas elegidas para esas poesías -varias de ellas de Luis Gurevich- conforman una paleta amplia que incluye cumbia, reggae, huayno, canción pop, country y, por supuesto, chacarera.
Sin los invitados -sólo pasaron los integrantes de Inti Huayra- aunque con la misma banda con la que grabó el disco, ése fue el eje sobre el que construyó un muy extenso concierto a sala llena en el Coliseo, en el contexto de una
recorrida nacional. Y tanta significación le dio a su nuevo material que interpretó todas las canciones del álbum en el orden en que fueron publicadas.
Mucha «polenta». Una entrega y una honestidad estética que no admite cuestionamientos. Un listado de «canciones con letras sencillas y músicas sencillas», según sus propias palabras. Así se construyó un espectáculo mucho más largo que lo convencional, con una treintena de piezas que, antes y después de las nuevas, incluyó folklore tradicional, muchísimas chacareras, alguna zamba y, por supuesto, varios de sus «hits», como «Frías», «Ey paisano» o su personal versión de la guajira de Carlos Puebla dedicada al Che Guevara, «Hasta siempre».
R.S.


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