- ámbito
- Edición Impresa
Ante los cultores del “mientras peor mejor”
Simultáneamente emprendió la recuperación del federalismo fiscal, aumentando los recursos de origen nacional (RON) hacia los gobiernos provinciales, cumpliendo la sentencia de la CSJN (resuelta en noviembre de 2015) que ordenó devolver a las provincias de Córdoba, Santa Fe y San Luis el 15% de precoparticipación del Impuesto a las Ganancias que se les había detraído durante el Gobierno peronista de los noventa, mediante la suscripción "voluntaria" de los sucesivos pactos de responsabilidad fiscal para cofinanciar los sistemas previsionales provinciales que no les devolvió el Gobierno kirchnerista.
De las tres provincias anteriormente mencionadas, San Luis fue la única que transfirió su Caja Provincial, con lo cual la Nación se quedó con la obligación de financiar todo el sistema previsional transferido y sin los recursos que disponía, desde los noventa. Macri decidió ampliar ese aumento de RON al resto de las provincias argentinas, aun sin obligación de hacerlo.
Estas decisiones de fortalecimiento federal fueron acompañadas por el aumento de la inversión nacional en obras públicas provinciales y municipales, con lo cual la mayoría de las provincias en la actualidad no tiene déficit primario y la Nación, sí.
Por otro lado, el Gobierno nacional decidió también disminuir las cargas impositivas a diversos sectores de la producción, principalmente de impuestos a las exportaciones que solamente afectaron los ingresos nacionales no coparticipables.
Este combo de aumento de transferencias e inversiones federales y disminución de recursos nacionales, con aumento de gasto social e incentivos al desarrollo económico, generó un aumento del déficit fiscal nacional, por ende, un crecimiento del endeudamiento necesario para cubrirlo, a lo que se sumó el cambio de condiciones internacionales que aumentaron la tasa de interés y motivaron la salida de parte de los capitales financieros que nos prestaban.
El FMI, bastón de apoyo necesario para salir
En esa situación el presidente Macri recurre al Fondo Monetario Internacional, del cual formamos parte desde hace más 60 años, por ser el financista institucional más conveniente para atravesar la crisis actual.
Salir del atolladero solo será posible si se comprende, por parte de todos los responsables de administraciones públicas de los tres poderes de Gobierno, que el principal insumo para la economía es la confianza y que esta se recuperará si el acuerdo entre el Presidente, los gobernadores y sectores políticos con representación parlamentaria, que apuesten a la solución de los problemas que atravesamos, sea capaz de generar la sanción de un presupuesto sin déficit y confiable de ser ejecutado, con pautas plurianuales que deben ir más allá del periodo de este Gobierno.
La mayoría de los jefes gubernamentales provinciales y de los espacios con representación parlamentaria anuncian que su comportamiento político iría en esa dirección de responsabilidad pública.
"El caso del gobernador de San Luis"
También están los que de manera deliberada se definen como "los fanáticos del mientras peor, mejor". De ellos no podemos esperar nada. Solo pedir que la sociedad recuerde su accionar y comprenda que la salida será difícil, porque no hay soluciones mágicas y rápidas, para resolver los desaguisados del dispendio populista de muchos años.
Como sanluiseño confieso que me duele que el gobernador de mi provincia haya elegido este camino, actuando de forma: irresponsable, demagógica y de confrontación permanente e irracional con el Gobierno n_acional del país que integramos todos, abonando estas acciones con la presentación de un texto, que pretende sea aprobado como Presupuesto de Cálculo de Recursos y Gastos de la Administración Pública de la provincia de San Luis para 2019, que además de inédito por lo escueto, falaz e inconsistente, incumple los preceptos constitucionales y normativos de la administración financiera del Estado.
Desde lo político pretende justificar semejante desvarío, en la supuesta "incertidumbre" que le genera la situación económica nacional.
No colabora con soluciones, ni dice que San Luis es la provincia argentina más beneficiada, de acuerdo a la cantidad de habitantes que somos, por el índice de distribución secundaria de la Ley de Coparticipación Federal (Ley Nº 23.548). Tampoco que el 83% de los recursos que gasta su Gobierno provincial son de origen nacional, que tiene uno de los índice más bajos del país de participación de los municipios en el total del gasto provincial y que la Ley de Promoción Industrial dispuso el Régimen de Promoción Industrial que se financió con recursos de impuestos nacionales desgravados entre los años 1975-2016 por un monto de u$s22.000 millones, lo que equivale al valor de 22 presupuestos provinciales completos.
Con todos estos recursos disponibles la economía de San Luis cae más fuerte y rápido que el promedio nacional y, lamentablemente, tenemos más de 74000 comprovincianos que no consiguen trabajo y deben ser asistidos por planes sociales.
Sin acuerdo perdemos todos
Seguramente que ese no es el camino para resolver los problemas que nos urgen y condicionan nuestro futuro. ¡El de todos los argentinos!
Ojalá la mayoría de los actores responsables actúen más cerca de los intereses generales y más alejados de los que creen que el camino al Gobierno está en la desestabilización y no en la búsqueda de las mayorías populares, cuando se expresen el año próximo.
Ante los fanáticos del "mientras peor mejor" respondámosle con la asunción de responsabilidades que nos permitan llegar a una Argentina del "mejor para todos".
| (*)Miembro del Comité Nacional de la UCR, fue secretario Provincias y Municipios (Ministerio del Interior) y de Logística y Asistencia en Emergencias (Ministerio de Defensa), diputado nacional y provincial por la UCR San Luis y actualmente es asesor de la Auditoría General de la Nación. |


Dejá tu comentario