Rousseff propondrá una alternativa, con la que buscará apaciguar las tensiones con los sindicatos y legisladores de su base aliada que respaldaron la flexibilización de la edad de jubilación, dijeron los funcionarios.
El Gobierno aún debe decidir si la propuesta será presentada mediante un decreto o a través de un proyecto de ley con urgencia para su tramitación.
"Hay que dar una señal de que el Gobierno protegerá sus finanzas y al sistema de seguridad social", dijo uno de los funcionarios, quien es un miembro de alto rango de la coalición gobernante de Rousseff.
Los cambios, que fueron aprobados por el Congreso, costarían al Gobierno unos 3,2 billones de reales adicionales (1,04 billón de dólares) o el equivalente a más de la mitad del PBI durante los próximos 45 años, según las proyecciones del Ministerio de Seguridad Social.
El sorpresivo aumento de los beneficios respaldado por legisladores aliados, incluidos algunos del propio Partido de los Trabajadores de Rousseff, destacó la dura resistencia a las impopulares medidas de austeridad lideradas por el ministro de Hacienda Joaquim Levy.
| Agencia Reuters y Ámbito Financiero |


Dejá tu comentario