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Apoteosis en Israel y en Gaza por el canje de prisioneros
Los dos beneficiados. El premier israelí Benjamín Netanyahu recibe en un acto oficial al recién liberado Shalit. En Gaza, el líder de Hamás Ismail Haniye hizo lo propio ante la llegada de los prisioneros que fueron canjeados.
El proceso de canje empezó a primera hora de la mañana, cuando Shalit fue entregado desde el paso palestino de Rafah a las autoridades egipcias, que a su vez lo transfirieron a representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja y funcionarios de la inteligencia israelí por el paso de Kerem Shalom. En la base de Tel Nof, en el centro de Israel, se encontró con sus padres, Noam y Aviva, su hermano Yoel, su hermana Hadas y su abuelo Zvi.
Shalit llegó a la base en un helicóptero de la Fuerza Aérea israelí procedente del campamento militar de Amitai, próximo a la Franja de Gaza, donde tuvo ocasión de ducharse y despojarse de la vestimenta entregada por sus captores.
Asimismo, y según mostró una de las primeras imágenes difundidas por el Ejército israelí, ya en esa instalación militar Shalit pudo hablar por teléfono con sus familiares.
Otra fotografía e imágenes de video difundidas por el Ejército israelí mostraron a Shalit con uniforme militar y ataviado con los galones del nuevo rango que se le concedió tras su cautiverio, el de sargento primero.
Buena salud
En la revisación médica que se le realizó en las instalaciones militares por las que pasó se pudo comprobar que su salud física es buena, aunque presenta signos de notoria delgadez y su rostro está pálido, según medios locales.
«Han sido años largos, pero sabía que iba a llegar el día en que iba a ser liberado», dijo Shalit en sus primeras declaraciones a la televisión egipcia, tras ser entregado por sus captores. «Espero que este acuerdo (de canje) lleve a la paz entre las dos partes», dijo, mientras expresó que se sentiría «muy feliz si se liberase a todos los presos palestinos para que puedan volver a sus familias y a sus tierras».
Shalit explicó que conoció la noticia de su liberación hace una semana, y que en ese momento sintió que ésa iba a ser su «última oportunidad» para regresar a su casa.
El soldado reconoció que extrañaba mucho a su familia y a sus amigos, y que tenía ganas de reencontrarse con «la gente común y corriente para contarle lo que me ha pasado durante estos largos años».
Shalit fue secuestrado cuando tenía 19 años por tres organizaciones palestinas el 25 de junio de 2006, en una operación en la que murieron dos de sus compañeros. Los terroristas lo capturaron en un puesto militar israelí ubicado al otro lado de la frontera con Gaza, al que llegaron a través de un túnel.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró ayer haber cumplido la misión que se fijó al asumir el cargo hace más de dos años, al devolver a casa a Shalit.
«Una de las misiones centrales que encontré en mi escritorio y me fijé en la agenda de mi corazón era traer de regreso a nuestro soldado capturado sano y salvo a casa. Hoy ese objetivo se ha cumplido», declaró Netanyahu en Tel Nof.
A cambio, Israel excarceló ayer a 477 presos palestinos que conforman la primera tanda de 1.027 prisioneros que serán liberados en virtud de un acuerdo hace una semana con Hamás.
Ocho colectivos con 293 presos palestinos a bordo entraron en la Franja de Gaza a través del paso fronterizo con Egipto de Rafah, después de que Israel los entregase al Comité Internacional de la Cruz Roja y a las autoridades egipcias (ver nota aparte).
Recepción
Los presos bajaron del autobús tras cruzar el paso fronterizo y fueron recibidos por el primer ministro del Gobierno de Hamás en Gaza, Ismail Haniye, además de otros líderes del movimiento terrorista y más de un centenar de familiares y amigos. Haniye habló exultante de una victoria histórica.
Entre cánticos, gritos de alegría y llantos los familiares se abrazaron a los presos, muchos de ellos con más de 20 años en prisión en sus espaldas.
Los congregados para recibir a los reclusos excarcelados junto al paso fronterizo ondeaban banderas verdes de Hamás pero también del resto de las facciones palestinas.
Los colectivos tuvieron que esperar cerca de una hora en el lado egipcio de la terminal de Rafah, después de que el canje de prisioneros se retrasara por la negativa de dos presas palestinas a ser trasladadas a Gaza. Una de ellas aceptó finalmente entrar en la Franja mientras que la otra se quedará en Egipto.
Tras permanecer durante cerca de una hora en el lado palestino del paso de Rafah, los 293 presos fueron transportados hasta la ciudad de Gaza para un gran recibimiento en la plaza de Al Katiba.
Además, otros 95 prisioneros palestinos llegaron a la ciudad cisjordana de Ramalá, donde fueron recibidos en la Mukata, la sede de la Autoridad Palestina (AP). En una imagen infrecuente, ondeaban numerosas banderas de Hamás, hasta hace poco prohibidas en Cisjordania, donde gobierna el partido Al Fatah, de Abás.
El presidente de la AP, Mahmud Abás, les dijo que su «sacrificio y duro trabajo no han sido en vano» y afirmó ante unos 3.000 congregados que Israel «se comprometió» a liberar a más reclusos palestinos al margen de los acordados con Hamás.
Turquía también aceptó recibir a varios de los presos palestinos que serán liberados a partir de ahora por Shalit.
«Los esfuerzos de Egipto, que contribuyeron al éxito del acuerdo de intercambio de prisioneros, forman parte de su respaldo a la estabilidad y la seguridad en la región», declaró el primer ministro egipcio, Esam Sharaf, en un mensaje publicado en su página de Facebook.
Agencias EFE, Reuters, AFP y DPA, y Ámbito Financiero


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