4 de abril 2011 - 00:00

Apura UCR candidaturas sin interna

Ricardo Alfonsín
Ricardo Alfonsín
La interna radical para elegir al candidato presidencial está lejos de calmarse después de la retirada de Ernesto Sanz de la previa que habían organizado para el 30 de abril. Si muchos radicales quedaron shockeados por esa decisión del mendocino, que dejó a Ricardo Alfonsín sin sparring para esa elección, más sorpresas aparecieron el sábado, cuando se conoció el dictamen de la Junta Electoral Nacional de la UCR. En un lenguaje realmente encriptado, ese cuerpo decidió dar por desistida la precandidatura de Sanz a presidente de la Nación «para la interna de la UCR del día 30 de abril de 2011». Y acto seguido proclamó a Ricardo Alfonsín como candidato a presidente del radicalismo con respecto también a esa elección.

Es decir, no se menciona en ningún momento la existencia de la primaria abierta y obligatoria del 14 de agosto en la que todos los candidatos radicales deberán volver al ruedo. Es cierto que tal como van las cosas en la UCR no existe ninguna garantía sobre la continuidad de Sanz en la carrera presidencial, a pesar de que él sostenga hoy lo contrario, y tampoco sobre que Julio Cobos llegue a esa instancia. Pero la decisión de la Junta Electoral parece apresurada, más cuando será tratada en el Comité Federal de la UCR esta semana para nuevamente ser proclamado Alfonsín como candidato «oficial», casi un juego de palabras para entretener a los afiliados.

El diputado Rubén Lanceta fue de los primeros en lanzarse en contra de la resolución: «El senador Ernesto Sanz es tan candidato presidencial como Ricardito; el comunicado de la Junta Electoral de la UCR fue redactado por los estrategas de campaña de Alfonsín y no es claro», dijo y sentenció: «La proclamación tiene plazo fijo: vence el 14 de agosto».

En la reunión prevista para el jueves en el Comité Nacional no se hablará de la proclamación de Alfonsín. Allí, la conducción del partido intentará convencer al cobismo y a los seguidores de Sanz de acoplarse a una estrategia unificada para las presidenciales, lo que, aunque se oculte, implica iniciar un camino para que renuncien a sus pretensiones nacionales.

Pero ese debate no es simple. Cobos y Sanz están cada vez más cercanos a la idea de tender puentes con el Peronismo Federal y el PRO, incluyendo hasta el armado de fórmulas conjuntas con Eduardo Duhalde o el macrismo, como lo dijeron ambos durante el fin de semana.

Alfonsín, por su parte, mira exactamente para otro punto cardinal. Sigue insistiendo en un «frente progresista», que incluya al socialismo, al GEN y Proyecto Sur.

«No necesitamos una alianza pequeña para perder por menos y que todo siga igual, lo que necesitamos es un gran acuerdo para ganar, con vocación de mayoría y de alternativa real de gobierno», dijo Sanz durante el fin de semana.

Pero mientras Cobos llegó a hablar de simbiosis con Duhalde, Alfonsín contraatacaba ayer con una definición sin lugar para interpretaciones: «Ratifico mi convicción acerca de la necesidad de fortalecer el frente que estamos construyendo con el GEN, el socialismo, el Encuentro Popular y otros sectores con los cuales compartimos identidades y visiones programáticas», dijo, confirmando las alianzas que lo apasionan. «Tampoco nos anima el espíritu de construir frentes antinada. Si semejante propuesta se formulara, me encontraría acompañado de la mayoría de los radicales, militando y argumentando en contra de la misma».

Así, a pesar de las intenciones del radicalismo de apurar la proclamación el jueves, la política de alianzas del radicalismo aún tiene que ser aprobada por la Convención Nacional el 24 de junio y luego pasar a la primaria de agosto.

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