Legisladores de la oposición integrantes de la Comisión Bicameral Especial Investigadora sobre la Desaparición, Búsqueda, y Operaciones de Rescate del Submarino ARA San Juan pidieron citar otra vez al ministro de Defensa, Oscar Aguad. La citación apunta esclarecer el rumbo de la contratación de la empresa que se hará cargo de las tareas de búsqueda. El pasado 28 de junio, luego de que algunos familiares se encadenaran en Plaza de Mayo en reclamo de respuestas por parte del Gobierno, la licitación para la búsqueda del ARA San Juan, -que naufragó sin conocerse su ubicación hace más de 7 meses-, se declaró desierta. La empresa española Igeotest Geociencias y Exploraciones S.L que estaba pre seleccionada, presentó errores y diferencias en su declaración jurada. Legisladores y familiares de los tripulantes señalaron que Aguad se había comprometido en declaraciones a los medios resolver en 10 días la licitación y aún sigue sin una respuesta. En la sesión de ayer comparecieron el contralmirante Pedro Galardi, director de Inteligencia de la Armada y el suboficial Rubén Espínola. Las preguntas a Galardi quizá por el metiér de su cargo, buscaron indagar si el San Juan estaba en tareas de adiestramiento operativo o de inteligencia. Uno a uno, diputados, senadores y familiares desde Nilda Garré, pasando por Magdalena Odarda y el abogado Luis Tagliapietra que representa a varios familiares, insistieron en la búsqueda de la respuesta esperada. La realidad no suele acompañar los deseos, el marino confirmó que la presencia de personal capacitado en inteligencia a bordo de las unidades es un hecho habitual y rutinario. Eso sí, se encargó muy bien de aclarar que él no estaba en la dirección cuando se designó al cabo principal de informaciones Enrique Castillo para la última patrulla que emprendió el San Juan antes de su naufragio. Hacer foco sobre si estaba o no en una tarea de inteligencia que incluía objetivos navales británicos interesa a la disputa política doméstica pero también a futuras reclamaciones de los deudos en la Justicia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tagliapietra en modo Perry Mason preguntó por la experiencia en inteligencia de Galardi, quien aclaró que hizo el curso de capacitación en 1993 pero después a lo largo de la carrera no fue asignado ni destinado o con responsabilidades en esas tareas. ¿Por qué motivo a usted con tan poca experiencia por no decir casi nula le otorgan esta responsabilidad de jefe de inteligencia?, insistió el abogado Tagliapietra. "Ocurrió en caso excepcional hubo una persona designada que tuvo un problema de salud y quizá un poco en función de eso fui seleccionado", aclaró Galardi. El diputado Guillermo Montenegro, presidente de la Comisión, cortó el interrogatorio apuntando que no entendía a qué conducían las preguntas de Tagliapietra cuando se trataba de investigar qué sucedió con el submarino. La cuestión siguió luego con redundancias para instalar la idea de que sí hubo operaciones de inteligencia sobre buques de la marina británica aunque se había aclarado que el submarino estaba en tareas de control del mar y antes en adiestramiento.
A su turno, el suboficial primero Espínola, que se encontraba de guardia el 15 de noviembre como supervisor de comunicaciones de la Base Naval de Mar del Plata -día en que supuestamente se produjo el naufragio del San Juan-, dijo que "a las 14.18 recibimos, por tres frecuencias posibles comunicaciones del submarino, con 5 minutos de diferencia".
Luego aclaró que no logró "tener enlace con el submarino" y consignó que ese mismo se comunicó con "el suboficial de guardia de la central de comunicaciones de submarinos" para contarle lo que había percibido, aunque reconoció que esos mismos detalles no los dejó asentados en el libro de guardia de su sector, lo cual recién hizo el 18 de noviembre, tres días después de ocurrido el hecho.
Dejá tu comentario