30 de mayo 2018 - 00:00

Argentina y Turquía, los emergentes más afectados

Nueva York - Argentina y Turquía han sido las economías emergentes más afectadas por un contexto en el cual el dólar recobra fuerza a nivel internacional, de la mano de mayores tasas de interés en Estados Unidos, lo que fomenta el famoso "flight to quality", donde los inversores salen de activos más riesgosos y se vuelcan por aquellos que consideran más seguros. Durante la semana pasada, los fondos destinados a acciones y obligaciones de países emergentes tuvieron un repliegue neto de u$s569 millones y u$s253 millones, respectivamente, según la sociedad de datos financieros EPFR Global.

Esos retiros se suman a los de u$s1.600 millones en acciones y de u$s2.100 millones en obligaciones en la semana terminada el 9 de mayo. Chris Low, economista jefe de FTN Financial, sostuvo que "uno siente menos ganas de invertir en países emergentes cuando la inversión en activos estadounidenses menos riesgosos ofrece rendimientos crecientes". Por su parte, Eric Viloria, del Banco Wells Fargo, consideró que "la primera explicación de dichas salidas de capitales proviene del alza del dólar". El progresivo aumento de las tasas aplicado por la Fed alimenta el vigor del dólar y mejora la retribución de algunas inversiones en EE.UU. Esa combinación de estímulos genera el retorno a EE.UU. de capitales que emigraron a países emergentes cuando el organismo aplicó una política de tasas casi nulas para sacar a la principal economía del mundo de la recesión de 2008-2009. El rendimiento de la deuda estadounidense a 10 años se mueve en torno del 3% contra un 1,3%, por ejemplo, de julio de 2016 cuando cayó a su menor valor de la historia.

Desde comienzos de abril, el peso y la lira turca se depreciaron 22% y 19% respectivamente frente al dólar. Para contener la salida de divisas, la solución más directa ha sido aumentar drásticamente las tasas de interés, pese a que limita el crecimiento de la actividad económica. El BCRA subió la tasas de referencia al 40% y accedió al FMI para buscar un crédito de por lo menos u$s30.000 millones. Por su parte, el Banco Central de Turquía subió su tasa al 16,6%, a pesar de la oposición del presidente, Tayyip Erdogan. Según Andrés Abadia, economista de la firma de información económica PantheonMacro, "las situaciones propias de cada país" son también causa de la desconfianza de los mercados.

"Turquía está agobiada por un importante déficit de cuenta corriente, una deuda en moneda extranjera tres veces superior a sus reservas cambiarias y una inflación de dos cifras", dijo Low. "Lo que inquieta especialmente a los mercados es que (Erdogan) no parece tener una gran cultura financiera. Los mercados ahora temen que imponga un control de capitales", agregó. En tanto, Argentina convive con una inflación anual superior al 20%, sumado al elevado déficit de cuenta corriente y a un déficit fiscal primario cercano al 4%. Analistas de Oxford Economics indicaron recientemente que si se comparan los movimientos de la lira turca y el peso argentino con los de las demás monedas de los países emergentes en abril, más de la mitad de la evolución se explica por desequilibrios de sus economías que se han convertido en un riesgo mucho más alto. A la inversa, otros países emergentes como Rusia, Polonia o Malasia se salvaron del alza del dólar debido a que sus economías enfrentan riesgos menores, dice la nota.

Agencia AFP

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