19 de mayo 2014 - 00:00

Argentinazo en Cannes

La nota infaltable: Fabián Casas, Villbjork Malling Agger, Lisandro Alonso, Ghita Norby y Viggo Mortensen con una pancarta a favor de San Lorenzo, llevada por supuesto por Mortensen, en la presentación de “Jauja”.
La nota infaltable: Fabián Casas, Villbjork Malling Agger, Lisandro Alonso, Ghita Norby y Viggo Mortensen con una pancarta a favor de San Lorenzo, llevada por supuesto por Mortensen, en la presentación de “Jauja”.
Cannes - La Argentina confirmó ayer su importante lugar en el cine internacional al estrenar tres películas en el Festival de Cannes, tras la ovación recibida el sábado por la noche por "Relatos Salvajes" de Damián Szifrón, que compite por la Palma de oro. La crítica internacional aplaudió otra vez de pie ayer, tras el pase a la prensa, a "Jauja", el film de Lisandro Alonso, con Viggo Mortensen y la veterana actriz danesa Ghita Norby, presentado en la sección oficial Una Cierta Mirada. La película esta ambientada en el siglo XIX en la época de la conquista del desierto y el exterminio de los indígenas. Un militar danés sale a la búsqueda de su hija adolescente (Villbjork Malling) en la inmensidad de la Patagonia, cuyos paisajes forman el marco del periplo.

El director de 38 años saludó antes de la proyección el trabajo de Mortensen, que también asistió al estreno y comentó que la película, en la que reina una clima de extrañamiento, "es tan danesa como argentina". También recordó, ya un clásico en él, que era hincha de San Lorenzo y que "querían la copa".

"Relatos salvajes", coproducida por El Deseo, de Agustín y Pedro Almodóvar, obtuvo elogios unánimes de los tres órganos en inglés, los más importantes del mundo, que se publican diariamente en Cannes. Precedidos del anuncio de la compra de derechos para Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda de parte del coloso de Hollywood Sony Entertainment (la Warner tiene los derechos para América Latina, Francia y España), los tres comentarios consagran la originalidad del argumento, la interpretación, el aspecto visual y sobre todo el trabajo de dirección de Szifrón. La británica "Screen Internacional", por ejemplo, que le da un puntaje de tres estrellas sobre un máximo de cuatro, habla de "una comedia innovadora y de creciente perfil social, concebida brillantemente y realizada con suprema convicción". La autora del artículo, Fionnuala Halligan, afirma que "Relatos salvajes" es "indudablemente una comedia que punta alto y mantiene sus promesas (...) es alegremente imaginativa como concepto y ejecución", además de elogiar la trama "imprevisible e innovadora". Igualmente elogioso es Variety, que abre el artículo diciendo que "desde el punto de vista del puro goce del espectáculo será difícil superar la oferta más singular" que haya ofrecido hasta ahora el 67 Festival de Cannes.

Pero lo más sigular es que Carlos Boyero y Rodríguez Marchante (de los madrileños "El País" y "ABC"), dos críticos por lo general reticentes a las producciones de Almodóvar, han coincidido en elogios sin objeción alguna.

"Es una película insólita, inteligente y mordaz que siempre te inquieta y en bastantes momentos te hace reír, una tragicomedia muy bestia en la que puedes llegar a identificarte con un poco de vergüenza en actitudes que consideramos irracionales, extremas y devastadoras. Y, cómo no, agradeces mucho que se haya colado una comedia en Cannes. Los festivales parecen sentir alergia hacia este género impagable. Las risas no parecen serias y no se prodigan en estos sitios tan cultivados", termina ironizando Boyero.

Tras la primera proyección para la prensa, alguien relacionó la violencia de los personajes con el alerta contra una sociedad violenta del reciente comunicado eclasiástico. Cordialmente respondió Hugo Sigman, de Kramer & Sigman, que el asunto "no molestará a la Presidente, ya que Cristina es muy cinéfila y lo que se cuenta aquí no sólo ocurre en la Argentina sino que son situaciones de alcance universal".

Horas antes se había estrenado en Cannes "El ardor" de Pablo Fendrik, una especie de western argentino, cuya estrella es el actor mexicano Gael García Bernal, presentada en la selección oficial del Festival, pero fuera de concurso. La naturaleza también desempeña un papel fundamental en la película de Fendrik, definida por él mismo como un "western mesopotámico". El exuberante paisaje selvático del litoral del Paraná es el marco de esta historia sobre el enfrentamiento de los pequeños cultivadores de tabaco con un grupo de mercenarios a sueldo de los deforestadores que quieren expulsarlos de sus tierras. A esa pugna se suma Kai, un misterioso personaje interpretado por García Bernal.

El actor mexicano, radicado en Buenos Aires, "es el protagonista pero además ha sido un gran colaborador, un gran compañero de la película desde la producción", dijo Fendrik. "En un actor muy generoso además de ser muy preciso técnicamente", agregó. Nacido en 1973 en Buenos Aires, Pablo Fendrik presentó una primera película en Cannes en 2007, "El asaltante" y regresó al año siguiente a la misma sección paralela de la Semana de la Crítica con "La sangre brota". Sin embargo, pese al lugar central que tuvo "El ardor", un cable de la agencia ANSA informó que se proyectó ante una platea semivacía de un microcine del Palais, y que la única repercusión fue el silencio.

En la sección Quincena de los Realizadores se estrenó además ayer el film argentino "Refugiado", un 'road movie' urbano con un toque de thriller, de Diego Lerman, que presentó hace cuatro años en Cannes "La mirada invisible". El cuarto filme de Lerman --una coproducción de la Argentina y Polonia-- narra, a través de la mirada inocente de Matías, un niño de siete años (interpretado por Sebastián Molinaro), el viaje que hace con su madre embarazada, Laura (Julieta Díaz) a un refugio de mujeres maltratadas, luego de que ésta padece un último abuso por parte del marido. El guión es firmado por Lerman y María Meira, y en el elenco figuran también Sandra Villami, Marta Lubos, Silvia Baylé, Sofía Palomino y Carlos Weber,

Los cuatro cineastas argentinos presentes en Cannes son jóvenes: Lerman y Alonso tienen 38 años, Damián Szifrón 36, y Pablo Fendrik 40 años. Y el presidente del jurado de Una Cierta Mirada, el realizador y productor argentino Pablo Trapero, que ha presentado varios largometrajes en el certamen oficial de Cannes, entre ellos "Elefante blanco" en 2012, tiene 43 años.