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Argumento brasileño
Periodista: ¿Qué debe esperarse de la negociación entre la Argentina y Brasil por el conflicto comercial?
Dante Sica: Que se abra un canal de negociación entre ambos Gobiernos en los próximos días ya es alentador tanto como que se intentó bajar el tono a través de cartas y declaraciones en los medios. Lo importante es que haya una reunión entre los ministros y se deje el marco abierto para ir solucionando la situación.
P.: ¿Cree que Brasil levantará las restricciones?
D.S.: En realidad, la situación hoy es la misma que se da en los últimos meses. Ahora Brasil tomó una medida general.
P.: Entonces ¿el primer paso debería ser argentino?
D.S.: La Argentina debería cumplir lo que fue el acuerdo al que llegaron los presidentes en enero y febrero, es decir, cumplir con la reglamentación de la OMC de liberar las licencias en 60 días. Justamente, lo que más ruido hizo en Brasil fueron los graves problemas que se produjeron en la frontera con alimentos. Lo que pasó no fue que se impusieron nuevas licencias, sino que los trámites que eran rápidos en el instituto de alimentos comenzaron a demorar semanas. Esto generó la acumulación de productos que en muchos casos se echaron a perder, un gran perjuicio para Brasil y una ola de reclamos de productores en ese país para que se tome una medida. Esa retención de mercadería se tomó por una decisión cuya razón estuvo poco clara.
P.: ¿Cómo debería tratar el tema el Gobierno?
D.S.: Dar una muestra de que estos inconvenientes no volverán a sucederán y liberalizar las trabas.
P.: La decisión de Brasil igualmente parece no sólo estar motivada por la importación desde la Argentina.
D.S.: Claro. Brasil encontró con el conflicto con la Argentina el argumento para tomar una medida general. Los autos argentinos no son el principal objetivo, sino las importaciones de Asia. Con la Argentina podrá seguirá comerciando a través de las licencias no automáticas que ya cubren el 50% del nomenclador y que se liberan en 24 horas.
P.: Si las trabas brasileñas continúan para los automóviles argentinos, ¿qué consecuencias habrá?
D.S.: Brasil le compra a la Argentina unos 35 mil automóviles por mes. Para nuestro país, dos meses de retención de autos en la Aduana brasileña equivale entonces a casi un mes de producción argentina. No hay espacio físico para mantener esta situación. Las empresas deberán reprogramar sus planes para todo el año. Una automotriz puede rematar una partida, pero no bastardear un producto.
P.: ¿Estos problemas en el comercio pueden darse con otro país?
D.S.: No nos olvidemos que con China ya se produjeron el año pasado. Pero los chinos cortaron la compra de aceite de soja, que al ser commodities se pudo colocar en otros mercados como el indio a un menor precio. Lo importante es darse cuenta de que los problemas que se van dando con los socios comerciales algo están diciendo. Un intento de control del Gobierno sobre las importaciones hace que surjan estos ruidos con los principales socios comerciales. No es un tema sencillo.


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