7 de enero 2013 - 00:00

Arriesga Obama y elige a un republicano díscolo al frente del Pentágono

Chuck Hagel, exsenador republicano, ocuparía el Departamento de Defensa en un momento internacional caliente. El plan nuclear iraní centra las preocupaciones, pero su flexibilidad hacia la República Islámica siembra dudas. Debe ser confirmado por la Cámara alta.
Chuck Hagel, exsenador republicano, ocuparía el Departamento de Defensa en un momento internacional caliente. El plan nuclear iraní centra las preocupaciones, pero su flexibilidad hacia la República Islámica siembra dudas. Debe ser confirmado por la Cámara alta.
Washington - En una arriesgada apuesta, Barack Obama se decantó por el disidente republicano Chuck Hagel como sustituto de Leon Panetta al frente del Departamento de Defensa (Pentágono), adelantó ayer la prensa estadounidense.

El nombramiento de Hagel, un republicano que, entre varias decisiones que lo separaron de las posturas oficiales de los conservadores, se opuso a la invasión de Irak cuando era senador por Nebraska, presumiblemente será objeto de polémica durante el proceso de su ratificación en el puesto por parte del Senado.

Se trata de una decisión de Obama que atiende una de sus proclamas recurrentes hace cuatro años sobre reducir la división entre los principales partidos políticos, pero que, paradójicamente, encuentra críticos entre los progresistas demócratas y los conservadores más convencidos.

Hagel, de 66 años, es un exmilitar condecorado, veterano de la guerra de Vietnam. Según fuentes del Partido Demócrata consultadas por el semanario Político, el presidente «confía en él por representar la tradición no partidista de Estados Unidos en política exterior». «Es una voz independiente», reforzó otra fuente.

«El Gobierno tiene mucho trabajo para hacer con Hagel», reconoció a su vez un senador demócrata acerca de las objeciones que saldrán a la luz en el debate sobre su nominación en la Cámara alta.

Los republicanos más conservadores critican a Hagel por su decisión de votar en dos ocasiones en contra de sanciones a Irán, una de ellas en 2007, cuando se opuso a designar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní. También dudan de su compromiso con las posiciones más proisraelíes, ya que Hagel también ha demostrado distancia de las tesis más conservadoras. «Es un desplante en la cara de todos los que apoyamos a Israel», evaluó el senador republicano por Carolina del Sur Lindsey Graham. Hagel llegó incluso a denunciar en el pasado el «lobby judío» en Washington, un postulado recurrente pero minoritario en los círculos gobernantes de Estados Unidos.

Del otro lado, el postulado para comandar el Pentágono encontrará opositores entre los grupos que defienden los derechos de los homosexuales por declaraciones que hizo en 1998, cuando estimó que un diplomático abiertamente homosexual no podría representar con eficacia al país, algo de lo que más tarde se retractó y que el mes pasado calificó de «insensible». Más allá de este punto, los sectores más izquierdistas del Partido Demócrata se sentirán defraudados de ver a un republicano al frente del Pentágono, una de las sillas más significativas de un Gobierno norteamericano, lo que refuerza el debate que se vivirá en el Senado sobre su nominación.

El nombre de Hagel surgió del Congreso, ya que muchos legisladores y asesores recibieron la información de parte de la Casa Blanca y la transmitieron a varios medios.

El presidente regresó ayer de sus vacaciones navideñas en Hawái y posiblemente comenzará a partir de hoy a avanzar en los reemplazos de los puestos de alta responsabilidad.

Además del cargo de secretario de Defensa, Obama aún debe nombrar el sustituto del exdirector de la CIA David Petraeus, quien renunció en noviembre tras reconocer una relación extramatrimonial que desembocó en escándalo público. Para dirigir la inteligencia exterior se menciona al asesor de Contraterrorismo y Seguridad Interior John Brennan, y al experimentado agente Michael Morell, quien quedó a cargo de la agencia tras la partida de Petraeus.

En cambio, el mandatario demócrata ya se decidió por el experimentado senador y excandidato presidencial John Kerry para reemplazar a Hillary Clinton en el Departamento de Estado.

Los medios norteamericanos reforzaban ayer el calificativo de «maverick» para Hagel, que refiere a una rareza en el ganado vacuno y se utiliza para destacar la singularidad de ciertos personajes públicos.

El nombre de Hagel se venía barajando entre los candidatos al Pentágono. La semana pasada, durante una entrevista televisiva, Obama calificó de «patriota» al republicano, quien ya integraba su equipo de asesores en materia de inteligencia, y estimó que había hecho un «trabajo extraordinario» en el Senado.

Si supera el proceso de selección en la Cámara alta, Hagel supondrá un alejamiento de las posturas más belicistas para frenar las aspiraciones nucleares del régimen iraní, en tanto que la firme alianza con Israel, que en sus bases está fuera de duda, podría verse levemente condicionada en la medida en que Benjamín Netanyahu sea reelecto como primer ministro y continúe la expansión de las colonias en territorio palestino.

Hagel dejó el Senado en 2009, y en las elecciones de noviembre pasado apoyó al postulante demócrata por Nebraska.

Agencias Reuters, AFP, EFE y ANSA, y Ámbito Financiero

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