En tanto, el Ejército sirio atacó ayer una escuela en Raqa, norte del país, donde residen familias desplazadas, lo que dejó un saldo de 13 muertos, entre ellos varios niños, informó la oposición. "No se trata de la resolución de Naciones Unidas, sino de nuestra voluntad" de eliminar las armas químicas, declaró en una entrevista con Rainews24, a la vez que remarcó que "habíamos adherido al acuerdo internacional contra las armas químicas antes de la resolución". "No tenemos reservas" sobre ese acuerdo, "nuestra tarea es proveer datos y agilizar el procedimiento, pero los problemas son técnicos, como alcanzar esos lugares en presencia de terroristas listos a poner obstáculos", expuso. Si los rebeldes están armados, subrayó, "no son oposición, sino terroristas"; por lo tanto, "no podemos discutir con los terroristas, con Al Qaeda ni con quienes piden una intervención armada en Siria".
Con respecto al uso de armas químicas por parte de su régimen, como afirma Occidente, Al Asad dijo que es "imposible" que su fuerzas "hayan usado" ese arsenal sin mi permiso". El mandatario aseguró que luego de superar la crisis "podremos construir una Siria mucho mejor" y descartó renunciar al cargo.
| Agencias ANSA y EFE |


Dejá tu comentario