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Asesinan de dos balazos al hijo de un empresario
Fuentes policiales dijeron que, en el momento del hecho, la víctima, identificada como Miguel Ángel Vilarín, extrajo una pistola de su propiedad con intenciones de defenderse, pero los delincuentes lo ejecutaron y huyeron sin robar. El hecho ocurrió el lunes a la noche en Andrade 2524, a metros de la calle Lisandro de la Torre, frente a un taller mecánico de un amigo de Vilarín, quien era hijo de un empresario del rubro de la carne y dueño de varios frigoríficos de la zona.
Según los pesquisas, Vilarín salía del taller mecánico y se aprestaba a subir a su camioneta Toyota Hilux último modelo cuando fue sorprendido por dos personas que lo amenazaron con armas. «Estaba esperando que su amigo guardara un
Volkswagen Bora dentro del taller para cerrar y retirarse del lugar. En ese momento fue sorprendido», dijo un investigador policial.
Los pesquisas creen que Vilarín extrajo una pistola Hecler & Koch de su propiedad para defenderse y los delincuentes le dispararon un tiro en la nuca y otro en la zona superior de la espalda, lo que le provocó la muerte en el acto. El mecánico dijo a la Policía que tras escuchar los disparos salió corriendo del taller a ver lo que le había pasado a su amigo y lo encontró muerto en el piso. El arma que portaba la víctima quedó tirada al lado de su cuerpo y en el lugar fueron halladas dos vainas servidas de una pistola calibre .40 con la que lo atacaron. Además, en poder de Vilarín quedó su billetera con dinero, su reloj importado y otros objetos de valor, así como también fue hallada intacta su camioneta Toyota Hilux, que se encontraba estacionada a pocos metros.
Esta situación les hizo suponer a los investigadores que pudo no haberse tratado de un intento de robo y que la motivación del crimen pudo haber sido otra. El superintendente de la zona sur de la Policía bonaerense, Osvaldo Castelli, aseguró que «en principio no hubo robo y nada hace suponer que ésa fue la motivación» del homicidio.
«De acuerdo con los testimonios obtenidos en el lugar, no existió palabra, exigencia ni requisitorias de efectos personales o vehículo. Directamente le efectuaron dos disparos que le costaron la vida. Una vez ejecutado, no le sustrajeron ningún efecto personal», agregó. Por eso, los pesquisas de la Policía de Quilmes comenzaron a investigar las actividades recientes de la víctima y sus últimas relaciones.
Los investigadores secuestraron las vainas servidas para compararlas con armas que puedan ser secuestradas en el marco de la investigación y trabajaron sobre la camioneta con el fin de establecer si los delincuentes dejaron alguna huella dactilar sobre el vehículo. Además, según el superintendente Castelli, la Policía rastreaba ayer en las cintas de las cámaras de seguridad del municipio si captaron el momento de la fuga de los delincuentes.

