21 de julio 2010 - 00:00

Asesinan a ex policía en Lanús

Un sargento retirado de la Policía Federal que trabajaba como custodio privado fue asesinado ayer de dos balazos al ser atacado por dos hombres cuando, junto a otro vigilador, viajaba a bordo de un automóvil por el partido bonaerense de Lanús.

El jefe de la Policía Distrital de ese partido de la zona sur del conurbano, comisario Edgardo García, aseguró que todo indica que se trató de un hecho «totalmente casual» y que ya cuentan con «indicios firmes» sobre los asesinos prófugos.

Hipótesis

Por su parte, voceros judiciales sostuvieron que, por el momento, «no se descarta nada», incluso, que los asesinos hayan tenido «fines de robo» a pesar de que no se llevaron ningún elementos de valor de las víctimas.

Según las fuentes, el hecho ocurrió durante la mañana de ayer, en la calle Bolivia, entre Seguí y Ocampo, de Lanús, donde el policía federal José Rivero se trasladaba en un Volkswagen Gol gris junto a un joven de 28 años.

Los investigadores determinaron que ambos hombres trabajaban para la firma de seguridad SyE, cuya sede está en Quilmes, y se dirigían a tomar servicio a una empresa de la zona.

De acuerdo con los pesquisas, se trataba de la primera vez que los dos custodios iban a esa firma por lo que aparentemente estaban perdidos al momento del hecho.

Las fuentes señalaron que cuando transitaban por la calle Bolivia, a la altura de un paredón de la parte posterior al Hospital Evita de Lanús, Rivero y su compañero detuvieron la marcha del vehículo para preguntar por una dirección a una pareja que caminaba por el lugar.

Disparos

En ese momento, dos hombres pasaron a unos metros de distancia y, por lo menos uno de ellos comenzó a disparar sin mediar palabra contra el auto de los custodios, dijeron los informantes.

Al parecer, Rivero no alcanzó a extraer su arma, pero sí su compañero, que repelió la agresión, originándose un intenso tiroteo que terminó cuando los agresores huyeron del lugar.

Los voceros informaron que a raíz del enfrentamiento, el sargento retirado recibió dos balazos, uno en el pecho y otro en el cuello, y quedó gravemente herido dentro del auto.

En la escena del crimen, los peritos de la Policía Científica secuestraron seis casquillos de bala disparados aparentemente por el acompañante de Rivero, y otro tanto de las pistolas 9 milímetros de los delincuentes.

Los pesquisas se entrevistaron también con el acompañante de Rivero, que resultó ileso del enfrentamiento, aunque estaba «muy nervioso» por lo ocurrido.

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