2 de mayo 2012 - 00:00

Asomarse a mayo y ver...

Asomarse a mayo y ver...
Por más que se puedan consultar datos de lo sucedido en el exterior en el curso de nuestros dos feriados, toda consulta previa -a los interesados en Bolsa- difícilmente obtendría pronósticos uniformes: para jugarse por el signo que llevará por delante, el porcentual de cierre de nuestro Merval de hoy. Se supone que la actitud generalizada de los operadores será la de asomar la cabeza, desde el abrigado refugio de los cuatro días sin actuación -lamiendo las heridas de abril- y comprobar cómo se disponen las fuerzas, en la primera fecha de mayo. Ni siquiera quedan en pie los recursos de cotejar con lo sucedido afuera, porque abril mostró al Merval sujeto a un ambiente propio, desenganchado de lo que se marcaba en el exterior como tónica general. De todas formas, cabe apuntar que se procede de saldos positivos -leves- en el Dow Jones que ayer mejoró en el orden del 0,5%, mientras la mayor parte de los de Europa no operaron (y tampoco lo hizo el índice Bovespa). Las acciones argentinas en Nueva York mostraron saldos de ambos signos, entre los papeles más trascendentes.

La idea de ir haciendo «camino al andar» y dentro de la sensibilidad muy alta heredada de abril y el fuerte derrape de los precios locales, debería dotar al mercado de un transitar lento en órdenes y proclive a variar de dirección, sin aviso previo. A menos que alguna cartera de envergadura decida proporcionar energía extra, sobre papeles rectores, como para cortar la desagradable imagen de la que se proviene. Una rueda que concita expectativas, por ver qué primer paso se da en mayo. Y la Bolsa, descalza.

Dejá tu comentario