Ataque sin defensa

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River apostó por el ataque constante y no le fue mal, porque creó una veintena de situaciones de gol y marcó tres, pero se terminó quedando con un solo punto, ante un Newells que tuvo paciencia y aprovechó el momento de su goleador Ignacio Scocco.

River empezó sufriendo por el desequilibrio en la mitad de la cancha, donde Víctor Figueroa y Pablo Pérez le ganaban las espaldas a Carlos Sánchez y Ariel Rojas y crearon dos situaciones claras de gol. La segunda convertida por Pablo Pérez, tras un gran remate de Scocco que tapó a medias Barovero.

Pero eso fue hasta que River empezó a ganar la pelota por el despliegue de Leonardo Ponzio y el uruguayo Rodrigo Mora empezó a ser un problema insoluble para la defensa rosarina.

De un pase de cabeza de Mora llegó el deseado primer gol en Primera de David Trezeguet y después inventó un golazo por derecha, amagando el centro y pegándole con comba al primer palo de un Nahuel Guzmán adelantado.

River era una tromba incontrolable y entre los tres delanteros se peleaban para perderse goles. Newells sólo atinaba a defenderse y cada tanto intentar un contraataque. Cuando llegó el gol de Rogelio Funes Mori el partido parecía terminado y que hasta llegaría la goleada, pero dos minutos después una torpeza de Carlos Sánchez se convirtió en penal y gol de Scocco. Después el cansancio y el miedo escénico hicieron lo demás.

Scocco con una gran volea puso el inesperado 3 a 3 y River se quedó sin argumentos. Siguió intentando por inercia, más con desesperación que con fútbol, pero ya no podría modificar el resultado.

La propuesta ofensiva parece muy atractiva, pero Almeyda tiene que trabajar mucho para equilibrar del medio para atrás a un equipo que está para más y se lleva muy poco.

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