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Atractivo plan 2015 presentó el Malba
“Bailarina” de Jeff Koons, parodia las bailarinas de Degas y fue comprada por Eduardo Costantini para el Malba.
No obstante, el balance de 2014 resulta positivo gracias a dos muestras excepcionales: "Le Parc Lumière", que llegó desde la casa Daros de Río de Janeiro, y "Juanito y Ramona" de Berni, que se exhibirá hasta fines de febrero y fue el proyecto acariciado por Pacheco desde que llegó al Malba. Proyecto que incluyó un convenio de cooperación con el Museo de Bellas Artes de Houston que se supone va a continuar.
Entretanto, el nuevo director artístico del Museo, el español Agustín Pérez Rubio, presentó la semana pasada una programación para 2015 tan intensa y extensa que logró dejar atrás estos encuentros y desencuentros. La presentación incluyó al equipo integrado Victoria Giraudo (Curaduría), Soledad Costantini (Literatura), Fernando Martín Peña (Cine), Laura Scotti (Educación), Guadalupe Requena (Comunicación) y Lucrecia Palacios Hidalgo, experimentada editora que se incorpora para atender programas públicos con un trabajo transversal que atraviesa todas las áreas.
La programación acentúa un objetivo del Malba: su especial dedicación a los artistas argentinos. Ni Víctor Grippo, ni Jorge de la Vega o Lidy Prati estarían hoy en el MOMA si a los escritorios del quién del mundo del arte no hubieran llegado los exhaustivos catálogos de las muestras antológicas del Malba con lo mejor de su producción. Así se consolidó la consagración en el circuito internacional de varios artistas.
Este año los elegidos son Rogelio Polesello, artista que planeó cuando aún vivía y con insistencia la exposición curada por Mercedes Casanegra, y la fotógrafa alemana Annemarie Heinrich, que forjó su carrera en Buenos Aires.
Desde su fundación, en 2001, el Malba exhibe una muestra de arte argentino y otras de artistas latinoamericanos e internacionales. Pérez Rubio respetará este programa. Pero desde entonces, el mundo, la Argentina en particular y el escenario del arte, cambiaron de modo rotundo. Los artistas no andaban hace una década como en la actualidad, dando vueltas por los museos y presentando performances en las salas como quien no quiere la cosa.
El debut del nuevo curador será en marzo, con "Experiencia infinita", exposición de live performance, una modalidad del arte que hoy está en su apogeo. La propuesta, asegura Pérez Rubio, "es inédita hasta ahora en América Latina y sorprenderá a los visitantes con obras, coreografías y esculturas 'vivas', desplegadas en diferentes partes del Malba".
En "Experiencia infinita" figuran varias estrellas del momento, como los talentosos Elmgreen & Dragset (Michael Elmgreen, de Dinamarca, e Ingar Dragset, de Noruega), artistas que lograron conmover al público curtido de la Bienal de Venecia con el formidable montaje de su obra "El coleccionista", que era el intrigante relato de un crimen.
Luego, se suma el atractivo de los nombres Allora & Calzadilla (Jennifer Allora, de EE.UU., y Guillermo Calzadilla, de Cuba), Tino Sehgal (Gran Bretaña radicado en Berlín) y Dora García (España), que estuvo el año pasado con su obra en la Universidad Di Tella; además llegarán Roman Ondák (Eslovaquia), Pierre Huyge (Francia) y los argentinos Judi Werthein (radicada en NYC) y Diego Bianchi. Para insistir en la performance el museo seleccionó a la joven curadora Laeticia Mello que presentará en marzo a Osías Yanov.
Otra muestra intensa arribará desde el Museo Tamayo de México: "Una historia de negociación" de Francis Alÿs curada por Cuauhtémoc Medina. La exposición reúne la producción de la última década del artista belga-mexicano y se exhibirá en tres series: "Tornado" (20002010), "Don't cross the bridge before you get to the river" (2008) y "ReelUnreel" (2011).
Mientras se espera la ampliación del Malba para poder mostrar la colección de arte argentino que está (como la de otros museos del país) guardada en los depósitos, le brindarán especial atención al espacio de la explanada. Primero, el siempre sorprendente Leandro Erlich exhibirá "La democracia del símbolo" y, luego, instalarán allí la "Bailarina" de Jeff Koons, el gran maestro de la resignificación y el artista vivo más cotizado del mundo. El personaje de Koons parodia las bailarinas de Degas y fue comprada por Eduardo Costantini para jerarquizar sus negocios inmobiliarios en Miami, ciudad a la que volverá de regreso. Pero la presencia de estas primeras figuras del arte internacional es positiva: permite diseñar estrategias para integrar el arte argentino en este circuito.
Hasta ayer estaba en la explanada la obra "Volumen" del marplatense Sergio Avello, realizada en 2007 y adquirida por el Malba. El inmenso semáforo de Avello partirá en breve para conquistar la fachada del Museo de Arte Contemporáneo de Mar Del Plata (MAR). La gira de "Volumen" refuerza el proyecto Malba Federal y se suma a la colección que se exhibe en instituciones culturales del interior del país.
Al flamante curador le espera un desafío. Deberá poner a prueba el gusto del público argentino por el video con la serie "Memorias imborrables", una selección especial de videos brasileños: 18 obras de fuerte contenido político y social que van desde la "conquista" del Brasil por los portugueses hasta el golpe militar en Chile.
Hace 20 años, con la compra de una pintura de Pettoruti en un precio récord, el financista Eduardo Costantini inició una serie de adquisiciones de alta visibilidad en el país y en el extranjero destinadas a forjar la colección que alberga el Malba. Vale la pena recordar esas compras, que ayudaron a quebrar el criterio de que los museos debían incrementar sus colecciones con las consabidas "donaciones", pedidas a destajo a los artistas.
Al rescatar la olvidada costumbre de pagar por el arte que atesoran los museos, se consolidó en estos años el aporte de los Amigos del Malba, que permite diseñar un plan para adquirir obras que verdaderamente interesan. En un futuro no muy lejano, cuando culmine una obra de ampliación que sumará 3.000 metros, el Malba podrá mostrar un verdadero tesoro: más de 500 obras de la década del 90 que permanecen en los depósitos.
Otro tesoro es el archivo con 400 películas que el cine Cosmos donó a Malba Cine. El área de literatura suma en su nutrido programa un ciclo dedicado a Roland Barthes, jornadas sobre Alejandra Pizarnik y Susana Thénon; Clases Magistrales sobre dramaturgia y la presencia de Malba en la coordinación de FILBA, el Festival Internacional de Literatura, además de los cursos de verano.
Para finalizar el encuentro, Requena, a cargo del área de comunicación, clave para conectar el Malba con la sociedad y para mantener la presencia en los medios y las redes, anunció el cambio de logo y tipografía y la intención de acentuar otro cambio más grande: el perfil de museo público del Malba. En la puerta del Museo, Elena Nofal y Amalia Mompelat de la Asociación Amigos, anunciaron junto a Eduardo Costantini, el inicio de un verano muy activo.


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