17 de febrero 2011 - 00:00

Atrapante film, mientras dura la intriga

«Desconocido» se disfruta tanto por tensión como por actuaciones (Liam Neeson está bien, pero Bruno Ganz se roba la película), hasta un final tirado de los pelos.
«Desconocido» se disfruta tanto por tensión como por actuaciones (Liam Neeson está bien, pero Bruno Ganz se roba la película), hasta un final tirado de los pelos.
«Desconocido» (Unknown, EE.UU.-G.B.-Francia-Alemania-Japón-Canadá, 2011, habl. en inglés y alemán). Dir.: J. Collet-Serra. Int.: L. Neeson, D.

Kruger, J. Jones, A. Quinn, B. Ganz, F. Langella.

Se podría decir que Liam Neeson ya hizo algo parecido a este papel en la excelente «Darkman» de Sam Raimi, solo que aquí intentan bajar el asunto del hombre amnésico y abandonado en una ciudad extraña a niveles más realistas, lamentablemente con un argumento tan rebuscado que el realismo no es exactamente la palabra adecuada para describirlo.

El asunto es que el protagonista, un experto en biotecnología, llega a Berlín con su mujer para una conferencia muy importante. La pérdida de un portafolio y un extraño accidente de autos que lo conducen directamente a un río congelado hacen que aparezca en un hospital cuatro días después, con una amnesia parcial y sin documentos. La gran sorpresa es que cuando vuelve al hotel donde está su mujer, no solamente ella no lo reconoce, sino que está acompañada por su marido, que tiene el mismo nombre que el sufrido, ya totalmente desesperado, personaje de Neeson.

El director de «La huérfana», el español Jaume Collet-Serra, tiene buen pulso para las escenas de suspenso y dos o tres secuencias de acción muy bien filmadas, mientras que al mismo tiempo logra buenas actuaciones de todo el elenco, que incluye a un Bruno Ganz que se roba la película como un detective privado ex stasi (la policía secreta de Alemania Oriental en tiempos de la Guerra Fría), que entiende la hermética trama mucho más rápido que todos los demás. Empezando por el público, que de todos modos, si tiene algún tipo de experiencia en thrillers paranoico-conspirativos, sabrá que la explicación resultará totalmente tirada de los pelos, que es exactamente lo que sucede. Una pena porque mientras dura la incógnita, la película se disfruta tanto por tensión como por actuaciones, pero el desenlace, además de inverosímil, propone un dilema moral y un comportamiento entre el protagonista y la taxista inmigrante que le salva la vida (Diane Kruger) bastante difícil de digerir.

D.C.