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Auge bizarro en el Partido Republicano
En las imágenes que fueron todo un éxito en los canales de televisión por cable norteamericanos, se ve cómo una señora irrumpe con indignación absoluta en una conferencia del representante Mike Castle, congresista republicano de Delaware, denunciando al «extranjero» que ocupa la Casa Blanca.
El congresista Castle, visiblemente confundido, intenta asegurarle a la mujer que el presidente sí es un ciudadano norteamericano, pero la audiencia frena esas palabras con abucheos.
En semejante confusión quedó el Partido Republicano, sin líder evidente desde su derrota en los últimos comicios y cada vez más permeable a las minorías más extremas y periféricas del partido.
Ocho meses después de la llegada del demócrata Barack Obama, la minoría que cobró protagonismo creciente dentro de las filas republicanas son los «birthers», personas que están convencidas de que Obama nació en Kenia, y que, por lo tanto, no cumple con los requisitos exigidos para ser presidente.
Según la Constitución local, para ocupar el cargo, el candidato tiene que cumplir una serie de requisitos, entre ellos, el de ser un ciudadano norteamericano por nacimiento.
«La Constitución dice que tiene que nacer dentro de los EE.UU. Si Obama no es norteamericano por nacimiento, entonces no tiene derecho a ser presidente», reclama Orly Taitz, una de las líderes del movimiento y fundadora de la asociación anti-Obama Defendamos Nuestras Libertades.
Lo extraño de la discusión actual es que Obama demostró hace tiempo que es ciudadano norteamericano. Concretamente, hace casi un año que, ante rumores similares, la campaña de Obama presentó una copia de su certificado que deja claro su nacimiento el 4 de agosto de 1961 en Honolulu, estado de Hawaii. Esta información fue confirmada por una multitud de funcionarios de ese estado, entre ellos, la propia gobernadora republicana, Linda Lingle.
No obstante, los «birthers» insisten en que el certificado presentado es falso y que una gran conspiración intenta encubrir la realidad del nacimiento extraterritorial del presidente. «Son documentos completamente falsos. Cualquiera puede ver que son producto del photoshop. Todo el mundo sabe que Obama nació en Mombasa», asegura Taitz.
A lo largo del último año, Taitz presentó varias demandas contra Obama en las cortes de California, intentando conseguir que éstas reconocieran que el presidente es nativo de Kenia y por tanto no cumple los requisitos para ser mandatario norteamericano.
Todas las demandas fueron desestimadas. Sin embargo, la mujer sigue determinada en continuar su lucha. «Yo nací en la antigua URSS», declara Taitz, aparentemente sin notar que esto resulta irónico, ya que ataca a Obama por ser extranjero. «En la URSS conocí lo que es el comunismo, y con sólo mirar a Obama se ve que él es peor que el propio Stalin. Es un mentiroso compulsivo que nos llevará al totalitarismo, y yo no voy a dejar que un extranjero lleve a este país a esa situación. Lucharemos hasta el final».
Militares
Taitz no está sola en su cruzada. Varios altos cargos de las Fuerzas Armadas, entre ellos, coroneles y generales de brigada, presentaron denuncias similares, cuestionando la elegibilidad de Obama a ser comandante en jefe, rango que automáticamente alcanza el presidente estadounidense.
Y por todo el país, grupos pequeños pero ruidosos lograron resucitar el tema del certificado de nacimiento, rumor periférico durante la campaña, y convertirlo en uno de los fenómenos políticos más notables en EE.UU.
«Norteamericanos leales a la Constitución insisten en querer obtener la verdad», declara Andy Martin, el fundador autoproclamado del movimiento.
Martin dice, con cierto orgullo, que también fue el primero en decir que Obama es un islamista radical encubierto, rumor que logró gran difusión durante la campaña el año pasado.
«Yo escribí los primeros artículos sobre su religión hace cinco años. En torno a 2007 empecé a dudar de su ciudadanía también. Lo cierto es que, aunque haya nacido en Hawaii, su padre era un ciudadano inglés -Kenia todavía era colonia del Reino Unido- y por tanto Obama también es un sujeto de la corona británica y no puede ser presidente porque no nos podemos fiar de su lealtad».
Curiosamente, el mismo fundador del movimiento hoy en día reconoce que «no existe evidencia alguna de que Obama haya nacido en el extranjero, y mucho menos en Kenia». «Pero -dice Martin- sé que esconde algo. Creo que probablemente nació en Hawaii, pero creo que quizás su padre no sea Barack Obama 'senior', sino Frank Mar-shall Davis, un comunista radical negro de Chicago. No tengo pruebas, pero la verdad es que se parecen mucho». «Posiblemente estén escondiendo el certificado porque lleva anotada su religión verdadera», añadió de manera críptica.


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