9 de octubre 2012 - 00:45

Aumentará un 50% el déficit de provincias en 2012 (llegará a $ 18.500 millones)

Aumentará un 50% el déficit de provincias en 2012 (llegará a $ 18.500 millones)
Las provincias cerrarían 2012 con un déficit cercano a los $ 18.500 millones, lo que equivale a una expansión del 50% respecto del rojo observado un año atrás.

La estimación pertenece a la consultora Economía & Regiones, que sostiene, además, que la desaceleración de los recursos corrientes es el principal determinante del deterioro fiscal, ya que si bien el gasto corriente redujo también su tasa de variación, se incrementó la brecha entre ambas variables.

Según el informe, «con todo, los datos siguen presentando un balance operativo superavitario ($ 14.000 millones), fondos utilizados en gran medida para financiar programas de inversión en infraestructura».

Sin embargo, se advierte una importante caída respecto de los valores de 2011: en valores absolutos el superávit se redujo en $ 4.000 millones

(-22%), mientras en términos del gasto anual, cae del 6,1% al 3,8%.

«De mantenerse esta tendencia a futuro, lo que veremos será una reducción aun mayor en los proyectos de inversión provincial, convalidando la dinámica de los últimos años: en 2006, último ejercicio superavitario de las finanzas provinciales, se destinaron 12,6 puntos porcentuales del gasto a inversión, mientras en el presente ejercicio la cifra se reduciría en casi un 50%», remarca.

Deudas

En paralelo, si se suma el pago de amortizaciones de deuda, la brecha financiera alcanza los $ 28.640 millones, un 20% por arriba de lo requerido en 2011.

La consultora destaca, sin embargo, que buena parte de estos vencimientos fueron cubiertos con colocaciones de deuda de corto plazo (Letras y bonos a un año), las cuales vencerán en el próximo ejercicio e implicarán un nuevo incremento en las necesidades de financiamiento durante 2013.

Complicaciones

En tanto, si se extiende el horizonte de análisis a 2014, para Economía & Regiones «se divisa un panorama aún más complicado, ya que finaliza el período de gracia de la deuda con el Gobierno nacional, lo cual agregaría el pago de unos $ 8.000/$ 9.000 millones anuales adicionales para el consolidado de provincias».

En este escenario cobran importancia los recursos que las provincias siguen sin percibir, producto de la continuidad de medidas de carácter extraordinario que deprimen la coparticipación.

En ese lote se anotan la discutida retención del 15% de la masa coparticipable destinada a la ANSES (que en 2013 representaría casi un cuarto de las transferencias automáticas anuales); la falta de coparticipación plena del impuesto al cheque (se dejarían de percibir unos $ 20.000 millones -9% de las transferencias-), y el financiamiento a la AFIP, que implica para el interior un costo fiscal de $ 6.100 millones (3 por ciento de la coparticipación).

La desaceleración del nivel de actividad -destaca el estudio- tuvo un impacto muy significativo en los ingresos de origen tributario, los cuales aportan más del 80% de los recursos anuales y redujeron su tasa de crecimiento del 34% al 29%, caída que hubiera sido mayor de no haber mediado una serie de reformas impositivas (incrementos de alícuotas y revalúos inmobiliarios) en las principales jurisdicciones.

Gasto

Respecto del gasto público, a pesar del fuerte ajuste operado en las partidas de capital (crecerían sólo el 5% en relación con el año pasado), el componente inercial del gasto en personal hace que presente un crecimiento cercano al 32%, haciendo muy difícil alcanzar una tasa de crecimiento del gasto agregado inferior al 25%.

Pese a este escenario, el informe sostiene que «las perspectivas para 2013 indican una mejor performance de los recursos provinciales, tanto por la mejora prevista en el nivel de actividad (que impulsaría la coparticipación federal y la recaudación a nivel local), como por la esperada supercampaña de soja, que daría un mayor dinamismo al Fondo Federal Solidario».

Elecciones

«Sin embargo, hay que tener presente que se trata de un año electoral, con lo cual recrudecerán los reclamos salariales de los gremios estatales, que probablemente vuelvan a aproximarse a una pauta del 25%-30%, en lugar del 20%-25% observado este año», agrega.

Para la consultora, dado el significativo peso que presenta el gasto en personal en la estructura de gastos provinciales (concentra más del 50% del total anual), junto con el probable aumento en las erogaciones de capital al ritmo del calendario electoral, «de mínima» las erogaciones crecerían al mismo ritmo que los ingresos, lo cual redundaría en un incremento del déficit en valores absolutos.

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