- ámbito
- Edición Impresa
Aun vencida, la oposición halló un camino
Henrique Capriles sufrió el domingo la primera derrota electoral de su carrera política, pero el importante caudal de votos que obtuvo y su ambición de seguir dando pelea lo erigen en el principal referente de la oposición en Venezuela.
Lo que hizo histórica la elección del domingo es que desde la llegada de Chávez al poder, en 1999, la oposición, muy cuestionada por el intento de golpe de Estado de 2002, no había sido capaz de encontrar a un líder que además de aunar sus intereses políticos atrajera el voto de los más desfavorecidos.
El presidente de Venezuela identificó desde el inicio las necesidades de la mayoría de los venezolanos, algo que hasta la oposición reconoce en un país con grandes ingresos provenientes del petróleo, pero que no se repartían entre la población.
Capriles, un abogado de 40 años que ha sido diputado, alcalde y gobernador, sin haber perdido hasta el domingo una elección en su carrera política, surgió en febrero de 2011 como candidato a la presidencia de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), una alianza de la mayor parte de los partidos de la oposición.
Campaña
El que en principio parecía ser un político más de la oposición venezolana terminó haciendo una campaña bien estructurada hasta conseguir más de 6 millones de votos y poner contra las cuerdas al chavismo.
Henrique Capriles lideró una campaña sin ataques directos a Chávez, sin responder a los que él recibió del oficialismo, recorrió Venezuela pueblo a pueblo, se empapó de los problemas y a menos de un mes de las elecciones anunció su plan de Gobierno para los primeros cien días.
Prometió garantizar la seguridad a los ciudadanos, en uno de los países más violentos del mundo, elevar los salarios más bajos y mantener los programas sociales que tantos votos han dado durante años a Chávez.
Además, desmontó la idea que se percibía de él, a partir de las acusaciones de Chávez, al negar que tuviera planes de imponer un paquete de medidas económicas neoliberales si llegaba al poder.
Sobriedad
Los mitines de Capriles se tornaron multitudinarios, se ganó la confianza no sólo de las clases altas, también de las medias e incluso de las bajas; fue sincero con los venezolanos y sobrio en su discurso de aceptación de la derrota, el domingo por la noche.
Quiero «felicitar al candidato, al presidente de la República, desde aquí mandarle mi felicitación y ojalá lea con grandeza la expresión de nuestro pueblo; hay un país que tiene dos visiones», manifestó un conmovido Capriles tras conocer que Chávez lo había aventajado por un millón y medio de votos.
«Yo pido a quienes mantienen el poder respeto, consideración y reconocimiento a casi la mitad del país que no está de acuerdo con este Gobierno», agregó.
Y matizó: «Yo les digo, miren, que nuestro pueblo no se sienta perdedor, nadie, esos más de seis millones de venezolanos no están solos, esos más de seis millones de venezolanos, casi la mitad del país, no están solos», al animar a sus correligionarios y recordarles que se ya se ha construido un camino.
Pese a su derrota, todo apunta a que la legitimidad que le otorgan 6,42 millones de votos no se la va a poder arrebatar nadie en los próximos años.
Capriles «tiene una gran oportunidad», apuntó el presidente de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, quien se mostró convencido que «nadie en la base de la oposición va a culpar a Capriles de la derrota; lo que van a decir es que necesita tiempo».
Aunque León advirtió que «tendrá que enfrentar monstruos internos», en alusión a la amalgama de partidos opositores que le dieron la confianza, pero que mantienen vivos sus intereses, no dudó de que el político venezolano «tiene una gran oportunidad de aparecer como el gran líder a futuro».
La razón está clara. De los candidatos que ha presentado la oposición venezolana en los últimos años para enfrentar al invencible Chávez, Capriles ha logrado con diferencia los mejores resultados.
Además, ha dado un vuelco a la ilusión de millones de venezolanos que están en desacuerdo con la revolución bolivariana chavista.
Agencia EFE


Dejá tu comentario