Los animales están muriendo de desnutrición y, según el Gobierno, suponen un problema medioambiental. La matanza comenzó ayer y continuará esta semana.
Sídney - Australia empezó ayer en Outback, el interior remoto y árido del país, el sacrificio de miles de caballos salvajes que, según las autoridades, se están muriendo de hambre y sed y suponen un problema medioambiental, indicó la televisión pública australiana. Las autoridades ordenaron la evacuación de una zona situada a 300 kilómetros en el sudeste de la ciudad de Alice Springs para empezar el sacrificio que podría alcanzar los 10.000 animales, dijo la cadena ABC. El anuncio del sacrificio a principios de mes desató las críticas de numerosas organizaciones ecologistas del país. Según las autoridades, los animales que viven en la zona están muriendo por falta de agua y comida y hay que sacrificarlos por razones humanitarias pero también medioambientales, porque contaminan fuentes de agua para otras especies.
Agencia AFP
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