2 de abril 2009 - 00:00

Avatares de la Cumbre

La visita de ayer de la delegación argentina al Palacio de Buckingham tuvo una estricta selección para los invitados. Sólo Cristina de Kirchner, Jorge Taiana, Héctor Timerman y el ministro de Economía, Carlos Fernández, pudieron darle la mano a la reina. Todos salieron en directo por la transmisión de la televisión británica, el único medio autorizado para emitir imágenes, tanto desde el palacio como después de la cena en la residencia de Gordon Brown. Allí, la BBC pareció deleitarse con las imágenes de la Presidente. Fue la mandataria que más minutos apareció durante la transmisión de la cena, al punto que Luis Inácio Lula da Silva y Dmitri Medvédev, que estuvieron sentados a su lado, casi pasaron desapercibidos.
El hall del hotel Carlton Tower, donde se alojó la delegación argentina, actuó -como en todos estos casos- de sala de estar perpetua de la comitiva. Infaltable en toda misión presidencial José María Díaz Bancalari lo aprovechó en medio de sus recorridas por Londres. Pero quien más se hizo sentir fue un debutante de este tipo de viajes: Eduardo Lorenzo «Borocotó». El médico-diputado que pasará a la historia por haber prestado su nombre al más conocido giro político de los últimos tiempos justificó su presencia argumentando que participaría de la cumbre del G-20 para aportar al debate sobre los costos del sistema de atención médica en los Estados Unidos. Pareció extraño que Barack Obama lo hubiera elegido como consultor en ese tema.
El diario Times de Londres recibió ayer formalmente a todos los presidentes que concurren a la cumbre con la publicación de un perfil de cada uno, su historia y el aporte que presentarán en las deliberaciones. En el caso de Cristina de Kirchner, las consideraciones sobre su persona fueron más que curiosas. «Estilo combativo, glamorosa, exhibe los atributos del poder», arranca la descripción.
«Mejor conocida por recorrer el mundo como gran embajadora, dejando la sensación de que su marido, Néstor Kirchner, es quien detenta el poder real», continúa el breve currículum.
«Su mejor frase: 'Me identifico con la Evita del pelo en el rodete y el puño crispado ante un micrófono'», decía ayer el Times, aunque la frase original de Cristina de Kirchner no fue exactamente así.
El perfil pone como su más aliado al presidente Lula de Brasil y recuerda que su agenda en la cumbre tiene como principal objetivo la reforma al Banco Mundial y el FMI. El diario explica también que aparece amigable con el primer ministro Gordon Brown, pero que la cumbre termina justo el 2 de abril, día en que las tropas argentinas desembarcaron en las islas Malvinas.
Para la cena en la residencia de anoche en Downing Street, el Gobierno le encargó al chef Jamie Oliver, una celebridad londinense, el armado del menú que incluyó salmón orgánico de Shetland acompañado de samphire (una hierba que crece en las costas británicas) y sea kale (variedad de algas de la misma zona). Todo acompañado de pan orgánico.

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